sábado, 10 de marzo de 2018

La guerra contra el glifosato.

Guillermo López Lluch

Actualmente cualquier pretensión contra cualquier cosa que se presume peligrosa se puede convertir en toda una campaña pública que puede llegar a los altos estamentos políticos donde se pueden tomar decisiones, a veces, poco meditadas e infundadas o basadas en un miedo a lo desconocido. Algunas veces lo que se demanda tiene sentido ya que es para acabar con una clara injusticia, para pedir unos derechos que no deberían haber sido conculcados o para solicitar mejoras más que justificadas. Pero otras veces, afortunadamente no las más abundantes, las campañas públicas están basadas en información sesgada, tendenciosa, equivocada en busca de un fin que no está del todo claro. Hoy voy a tratar una de esas campañas: la guerra contra el uso del glifosato en los campos de cultivo.
Si atendiéramos a todas las alarmas alimenticias que nos llegan día sí y día también, abrir el frigorífico sería toda una temeridad y un billete a una muerte casi segura. Y si no me creen sigan la siguiente línea de argumento: en el desayuno no podemos tomar lácteos ya que son perjudiciales y pueden provocar unas cuantas enfermedades y tampoco una tostada ya que los carbohidratos crean obesidad, ni se les ocurra añadirles mantequilla porque es un lácteo y, además, tiene grasa y, cuidado con el tipo de aceite que le echa. Si seguimos con el almuerzo, las verduras pueden haber sido rociadas con cancerosos pesticidas que algo harán y si se le ocurre tomarse un filete de ternera tendrá la espada del cáncer de colon encima de su cabeza (o debajo de la silla, según se mire), y ni se le ocurra tomar un vaso de vino que es perjudicial para muchísimas cosas. Y en la cena, mejor no comer ya que si cena mucho y se va a dormir estará aumentando su riesgo de morirse de un infarto. Y todo eso es resumiendo mucho, así que disponerse a comer parece ser como dispararse con una ruleta rusa.
Una de esas alarmas es la que confronta los productos ecológicos o biológicos frente a los productos normales y corrientes. Bromeando siempre digo que nunca me comería una lechuga artificial, que, para mí, todas son biológicas. Pero no suele colar; chiste malo. Y uno de los productos más demonizados en estas cosas es el glifosato, o como se diría con su nombre químico, N-fosfonometilglicina, siendo así un análogo de un aminoácido natural, la glicina. El glifosato es un herbicida de amplio espectro desarrollado para eliminar hierbas y arbustos muy utilizado en los campos de cultivo. Su mecanismo de acción consiste en inhibir unas enzimas de las plantas necesarias para la fabricación de aminoácidos aromáticos y, por tanto, evitando el crecimiento de las plantas. Lo que lo hace muy efectivo es que no interfiere ni en mamíferos ni en las personas ya que carecemos de la enzima que es inhibida por este compuesto, por tanto, no debería afectarnos. De hecho, en muchas ciudades se utiliza para eliminar la maleza en calles y aceras.
Pese a que su mecanismo de acción no afecta a los humanos, las campañas contra el glifosato se han empecinado en incidir en su posible efecto cancerígeno. No obstante, si fuese así y dado que se usa desde hace décadas, la incidencia de cáncer en el campo y, en concreto, entre los agricultores que están en directo contacto con este compuesto habría aumentado enormemente casi desde el principio de su utilización, pero no ha sido así. Pero la batalla en este sentido es cruda y hay artículos que indican que no hay incidencia de este compuesto en el cáncer (Andreotti et al., 2017Tarazona et al., 2017) y otros, la mayoría en páginas web, que inciden en que en 2015 la OMS (Organización Mundial de la Salud) declaró a este compuesto como probablemente carcinogénico para humanos.Total, el jamón de jabugo, como carne procesada, también fue declarado por la OMS en el mismo grupo que este compuesto. Y no creo que nadie se asuste. Pero para poner algunos ejemplos, en el mismo grupo que el glifosato encontramos al cloranfenicol (un antibiótico), la anilina (en muchas de nuestras ropas), el estireno (para la preparación de cauchos y plásticos), o el catecol, un compuesto que se utiliza para cosmética, farmacia y como antioxidante en la industria de colorantes, grasas y aceites. Parece claro que el estar en esta lista de compuestos posiblemente cancerosos no lo hace canceroso en sí, sino en una posibilidad que depende de la dosis. Y por los estudios científicos realizados y el devenir del tiempo, lo claro es que a nuestras bocas no llega ni una ínfima parte de lo que se necesita para que este compuesto produzca efecto negativo alguno en nuestra salud.
Pese a todo esto, la guerra está ahí. Tal es así que hace unos meses, el parlamento europeo pidió, sin base alguna, que se eliminase el glifosato en la Unión Europea para el año 2022. No obstante, la EFSA (European Food Safety Autority, o lo que es lo mismo, el organismo para el control y seguridad de lo que comemos en Europa), ya había indicado que la posibilidad de que el glifosato fuese canceroso era nula. Pero eso poco importaba ya que los parlamentarios abogaban por una agricultura más respetuosa con el medio ambiente y con la salud de los trabajadores y consumidores a pesar de no disponer de pruebas efectivas contra este compuesto. De hecho, algunos países anunciaron a bombo y platillo que prohibirían la venta de este compuesto en breve, como nuestro vecino Francia, pero, curiosamente poco después algo tan simple como el no tener alternativa viable más económica hizo que se frenase un poco el ímpetu prohibidor.
En toda esta guerra nos encontramos con la confrontación entre orgánico, bio o ecológico frente a lo que no lo es; es decir, lo convencional. Y en ella se utilizan como armas la naturaleza de los compuestos usados para prevenir plagas. Es obvio que sea lo que sea lo que cultives, hongos, insectos y otras yerbas pueden hacer mermar significativamente el rendimiento del cultivo llevándote a la miseria más absoluta. Por ello, los cultivos ecológicos también son tratados con pesticidas y herbicidas, pero éstos deben ser naturales. Y el problema en esta discusión no debería estar en el origen del compuesto en sí sino de su toxicidad y en su efectividad. Voy a saltarme algunas de las indicaciones ecológicas y ecoamigables que he encontrado por ahí por su inefectividad evidente como el vinagre, agua hirviendo, sal y otras cosas por el estilo que conseguirían matar a las malas hierbas y a las buenas y que no sería posible utilizar en ningún campo de cultivo que se precie.
Es obvio y no creo que deba insistir mucho en que es preferible un compuesto artificial con baja toxicidad a uno natural con alta toxicidad. Cuanto más tóxico, sea natural o artificial, peor para nosotros. Es algo que casi no debería ni comentar por lo obvio. Pero no, eso no es lo que se nos dice sino que la discusión está en natural = bueno, artificial = malo. Cuando debería estar en muy tóxico = malo, no tóxico = bueno. Dicho esto vayamos a la toxicidad de estos compuestos. En el caso del glifosato, la toxicidad aguda medida como la dosis letal que mataría a un 50% de la población (es la forma en la que se mide la toxicidad de los compuestos) en ratas es de 5,6 g/kg y en otros animales entre 1,5 a 10 g/kg. Lo que vendría a suponer para una persona y teniendo en cuenta una dosis letal de unos 5 g/kg de media, el tomarse un total de unos 375 gramos del tirón. Para confrontar podemos mirar a un compuesto muy utilizado en agricultura ecológica como fungicida agrícola, el sulfato de cobre. Si miramos a la toxicidad aguda en ratas, es de 0,472 g/kg de peso, o lo que es lo mismo para humanos, 35,4 gramos para un humano de 75 kg. Es decir, que el sulfato de cobre se utiliza en la agricultura ecológica y es considerado como bueno siendo 10 veces más tóxico que el glifosato que es considerado algo así como una amenaza para nuestras vidas. Y lo mismo le ocurre al permanganato de potasio, también utilizado en la agricultura ecológica, que tiene unos niveles de toxicidad en ratas 5 veces mayores que el glifosato. Yo, sinceramente, no lo veo muy claro y más aún tras un artículo reciente en el que un exhaustivo estudio de todos los pesticidas utilizados en los cultivos en Dinamarca demostró que el peligro de comer alimentos de estos cultivos debido a la presencia de los pesticidas era igual que el de tomarse una copa de vino cada siete años (literal). Con estos datos, ustedes mismos.
Y, entonces, ¿a qué viene toda esta discusión? Una de las más interesantes referencias continuas de los batalladores contra el glifosato es la de la gran empresa multinacional que está detrás de este compuesto: el mismísimo diablo Monsanto. Pero, a pesar del mantra, Monsanto ya no es propietario de la patente y el compuesto es comercializado por múltiples marcas diferentes. Así que el argumento de la multinacional y su patente no se sostiene. Otra de las referencias es que los estudios sobre la toxicidad de los compuestos son pagados por las corporaciones que los venden y están sesgados. Pero debe ser larga la mano de las corporaciones y muy llena de dinero ya que múltiples científicos, de muchos lugares y en muchos estudios han publicado que no encuentran evidencias algunas de esta toxicidad. A lo que hay que sumar lo dicho anteriormente sobre la incidencia del cáncer en nuestros pueblos y campos de cultivo. Y lo más curioso es que todos los comentarios contra estos estudios siempre están basados en supuestos informes secretos que se esconden en oscuros cajones de lúgubres oficinas institucionales. No deben ser tan secretos si se hace referencia a ellos, o son muy secretos, tanto que, pese a saber que están ahí nadie hace referencia a lo que ahí se dice en concreto. Llegado a este punto, no voy a insistir en la imposibilidad de poder demostrar la inexistencia de algo. Créanme, no se puede.
Que necesitamos utilizar compuestos químicos para fortalecer, aumentar el rendimiento y proteger los cultivos está claro. Que el uso continuado del glifosato como pesticida durante varias décadas no parece haber supuesto una merma en la salud de la población a tenor del incremento en la longevidad que disfrutamos debería ser un elemento de peso. Pero que debemos mantener un sistema que permita comprobar la toxicidad de los compuestos que pueden llegar a nuestra alimentación también está muy claro. Y que ese sistema debe ser transparente y basado en evidencias científicas, más aún. Pero no nos dejemos llevar por el pánico o por presunciones sin base alguna porque, de esa manera, estaremos condenados a tomar decisiones que afectarán muy negativamente nuestro y pueden afectar negativamente a nuestra salud simplemente por dejarnos llevar por el miedo a una posibilidad remota o sin fundamento alguno.

España: El auge de los naranjos apadrinados



Los vecinos de Bétera, un pueblo valenciano que en ningún caso puede considerarse turístico, están desconcertados por el goteo de visitantes mayoritariamente centroeuropeos que reciben a diario. Los austriacos, suizos, franceses y, sobre todo, alemanes van buscando la finca de Naranjas del Carmen. Su objetivo es visitar el árbol que les cuidan en la parcela, porque lo plantaron para ellos, y hacerse un selfie con él.

Naranjas del Carmen nació en 2010 como una empresa dedicada a la venta directa de cítricos a través de Internet. Todavía vende productos de temporada, miel y vino. Pero ahora su modelo ha evolucionado: en el caso de las naranjas, consiste en que el cliente se convierte en dueño del árbol, que plantan para él y del que tiene derecho a recibir sus frutos en casa cuando quiera, pagando una cuota de cuidados anual que puede alargarse hasta 25 años. Hasta que el árbol crece y da frutos, la empresa ofrece servir las naranjas de otro ejemplar de la finca sin dueño y que sea ya grande. El mismo día que el cliente hace el pedido, un empleado coge las naranjas de las ramas, las empaqueta y se las manda. El esquema fideliza al consumidor a través del vínculo afectivo que desarrolla con su árbol, como si fuera una mascota. Porque una vez crece el naranjo, sí recibirá de este su cosecha anual. Le puede poner nombre y seguir su crecimiento. Incluso visitarlo.

Sobre esa base, el negocio fundado por los hermanos Gonzalo y Gabriel Úrculo ha evolucionado hasta otra firma llamada Crowdfarming, una marca que suministra productos frescos y ecológicos bajo demanda con proveedores en varios países. Ya venden olivos en Castellón y almendros en Granada. En unas semanas comercializará árboles de cacao en Filipinas, arbustos de café en Colombia y vacas en Francia e Italia para recibir queso comté y parmesano, respectivamente. Y en tres años prevén ofrecer un millar de productos. “Como un AMAZON agrícola”, dice Gonzalo.

De 25.000 euros a 2,5 millones de facturación
En 2016, los hermanos Úrculo tenían 700 clientes en Naranjas del Carmen, la empresa que lanzaron para aprovechar una finca poco productiva heredada de su abuelo que parecía condenada a la venta. Hoy, en los terrenos en Bétera de estos madrileños crecen 10.847 naranjos, cada uno con su dueño, tienen 5.000 peticiones en lista de espera y 100 nuevas solicitudes al día. Venden 50.000 kilos de naranjas a la semana en pequeñas cajas destinadas casi todas al corazón de Europa y su facturación ha pasado de 25.000 euros a 2,5 millones.

Los empresarios, treintañeros, mantienen Naranjas del Carmen como una sociedad independiente de Crowdfarming, un proyecto que surgió ante el creciente número de peticiones que recibían para plantar naranjos. En vez de seguir comprando campos en Bétera a un precio cada vez más elevado, decidieron formar a otros productores en su filosofía y enrolarlos en Crowdfarming. De las naranjas pasaron a otros alimentos tras concluir que casi todo cabe en el modelo. Admiten, sin embargo, que la vertiente del vínculo afectivo plantea problemas en el caso, por ejemplo, de la carne, una cuestión que están estudiando. De entrada, su plataforma web evitará ofrecer ese tipo de oferta a clientes vegetarianos.

Los pequeños productores que se incorporan a Crowdfarming son independientes. El papel de la empresa de los hermanos Úrculo consiste en asegurar que cumplen unos estándares ecológicos y encargarse de la logística: venta, trato con el cliente y entrega a domicilio. A través de la web, el cliente decide qué alimentos quiere incluir en su huerto-granja virtual y recibe regularmente información y fotografías sobre sus árboles y animales.

“Los agricultores de Bétera nos preguntan cómo podemos ser rentables si nuestros naranjos producen la mitad que los suyos. Lo que pasa es que a nosotros no nos pagan por kilos, sino por mantener su árbol”, afirma Gonzalo. Y al tener vendida la cosecha antes de empezar la campaña, prosigue, pueden centrarse en buscar la calidad. Su precio, unos 2,5 euros por kilo si el envío es dentro de España, es significativamente superior al de un supermercado.

Turistas en busca de su naranjo
A la gente le encanta visitar sus árboles. La empresa ha organizado un cupo diario limitado porque muchos se presentaban en la finca sin avisar, siguiendo la ubicación exacta de su naranjo que ofrece la web. Gonzalo cree que lo mismo pasará con otros productos, como las vacas, que serán “adoptadas” por 160 clientes cada una. Se desarrolla, dice, un fenómeno “fan”. Un ejemplo de una mañana de febrero son Priska Lange, de 38 años, y Gregor Weber, de 36, que han recorrido 2.000 kilómetros en una autocaravana desde cerca de Bremen para llegar a Bétera. Aunque visitarán otros lugares de España, el leitmotiv de su viaje es conocer su árbol. “Nos parece importante hacer compatible la protección del planeta con el trabajo, y que los pequeños agricultores sobrevivan”, dice la mujer.

La empresa ofrece una puerta al agroturismo que los hermanos Úrculo han empezado a explorar con la apertura de un BED AND BREAKFAST en la masía de su finca solo para dueños de los naranjos.


Fuente: elpais.com

España: El viento daña más del 60% del aguacate y causa daños de intensidad media en plataneras


Más del 60% de la cosecha de aguacates y cítricos del este de La Palma se ha visto afectada tras el temporal de viento de los últimos días, según datos hechos públicos por la Consejería de Agricultura del Cabildo de La Palma.

Además, en las hortalizas (papas tempranas principalmente), la afección alcanza entre el 30 y el 80%; las plataneras han sufrido daños que se estiman entre un 20 y 30% de la producción de Santa Cruz de La Palma, mientras que en la costa de Breña Baja este mismo cultivo ha registrado daños mayores, con una media cercana al 50%.


Asimismo, los daños superan el 25% en la recolección de cítricos y aguacates en Puntallana, mientras que en San Andrés y Sauces se aprecian afecciones en platanera, cítricos, aguacate y papas, destacando los sufridos en las fincas de Los Galguitos y en las parcelas con exposición sur o en vertientes de barrancos, cuyos daños se estiman en un 10%.

Por otro lado, en el Valle de Aridane se observan daños sobre platanera, cítricos, aguacates y papas con una incidencia global sobre la cosecha del 6%, mientras que en Fuencaliente la platanera ha sido el cultivo más afectado con un importante desflecado de las hojas y, en el caso de las fincas situadas en las zonas más cercanas al mar, una importante afección debido a la influencia de la maresía causada por el intenso oleaje.

En Tijarafe se ha detectado la caída de plataneras en la zona de Amagar, donde en algunas parcelas se ha alcanzado un porcentaje del 40% de plantas caídas. En esa misma zona del municipio del noroeste se ha registrado un porcentaje de caída de aguacates que llega en torno al 20% en parcelas situadas en la ladera de El Time.

En cuanto a las papas, han sufrido sobre todo las plantaciones con más de un mes de plantada (especialmente en Tinizara), donde se estiman pérdidas en torno al 40%.

En Puntagorda los daños en el aguacate llegan a una incidencia del 5% en medianías, mientras que en las naranjas tipo 'navel' la afección se estima en torno al 10% en plantas aún no recolectadas.

En las hortalizas no se observan unos daños significativos en los pocos cultivos que se mantienen aún en tierra al aire libre en esta fecha, y en los almendros se detecta leve pérdida de flor y rotura de alguna rama, con una pérdida de producción en torno al 5%.

En Garafía, los daños en cultivos de papas en las zonas de Don Pedro y Franceses afectan a un 10% de la producción, mientras que en los almendros la pérdida se estima en un 5% debido a la pérdida de flor y caída de ramas.

El temporal provoca daños de intensidad media en los cultivos de platanera
Durante las últimas semanas las Islas Canarias se han visto afectadas por una borrasca que ha traído vientos de más de 109 km/h y lluvias que han descargado hasta 40 litros de agua por metro cuadrado.


En los últimos días se ha recibido comunicación de siniestros de cerca de 3.000 explotaciones y la previsión es que se alcancen hasta 4.000. Hasta el momento se han registrado alrededor de 7.300 parcelas afectadas, aunque se estima que se podría llegar a las 9.000.

Todas las islas se han visto afectadas, especialmente en las vertientes oeste y noroeste, registrando daños en una superficie de alrededor de 2.553 hectáreas.

La isla más perjudicada ha sido La Palma, donde también ha afectado a la zona este. En la zona del Valle de Aridane se esperaban más partes de los finalmente registrados, rondando la producción afectada alrededor de 5%. En la otra vertiente de la isla, en las zonas de Puntallana y el aeropuerto, los daños registrados han sido superiores, alcanzando entre un 30 y un 40% de la producción.

En Tenerife, la zona de la Isla Baja ha sido la más afectada, donde se han registrado pérdidas en torno al 20% de la producción. También se han apuntado daños en la zona sur, alrededor de las áreas de Las Galletas, Adeje o Santiago del Teide.

La isla de Gran Canaria se ha visto menos afectada con algunos daños en invernaderos del norte, mientras en la isla de La Gomera se han registrado daños principalmente en la zona de Hermigua, y en El Hierro principalmente la producción que se encuentra al aire libre.

A través de la negociación colectiva de ASPROCAN, todas las explotaciones de plátano de Canarias disponen de un seguro que ampara tanto la producción como las instalaciones (invernaderos, cortavientos y sistemas de riego) frente a todos los riesgos climáticos.



lunes, 11 de diciembre de 2017

¿Cómo fabricar un sistema de riego Kondenskompressor y aplicar la técnica del goteo solar?

El contenido de este artículo fue elaborado por www.sitiosolar.com y fue revisado y reeditado por Portalfruticola.com



¿Cómo fabricar un Kondenskompressor y aplicar la técnica del goteo solar?


El goteo solar es un sistema de riego muy eficiente, sencillo y económico que puede ayudar a millones de agricultores en el mundo a lograr un aumento de su producción empleando hasta 10 veces menos agua.

Ante el constante crecimiento de la población en el mundo, el agua dulce empieza a ser un recurso cada vez más escaso en nuestro planeta.

Una importante fracción del agua dulce que se consume en el mundo se emplea en la irrigación de cultivos, desperdiciándose gran parte de la misma en sistemas de riego poco efectivos. Aunque existen sistemas de riego eficientes, como los sistemas por goteo convencional, suelen ser costosos, por lo que están al alcance de pocos agricultores, sobretodo en países menos favorecidos económicamente.

El sistema de goteo solar viene a cambiar este panorama, ya que ofrece un sistema de riego muy eficiente, sencillo y económico de instalar que puede ayudar a millones de agricultores en el mundo a lograr un aumento de su producción empleando mucha menos agua.


¿Qué es el goteo solar?


El goteo solar, también conocido con el nombre de Kondenskompressor, es una técnica de riego que permite lograr un aprovechamiento óptimo del agua empleando la energía del Sol como elemento motor del proceso del destilado y movimiento del agua. Se trata de un sistema de sorprendente simpleza y eficacia mediante el cual es posible reducir la cantidad de agua de riego en hasta 10 veces con respecto a los sistemas tradicionales de riego.


El sistema Kondenskompresor presenta, además, la ventaja de hacer posible el empleo de aguas salobres o incluso de agua de mar para el riego, ya que transforma cualquier tipo de agua (ya sea salada) en agua dulce (destilada).

En la fabricación del kondenskompressor puede emplearse un material muy abundante y sencillo de obtener como son las botellas de plástico PET. Su fabricación e instalación es muy sencilla y está al alcance de cualquier agricultor, ya sea en un ámbito doméstico o profesional. Asimismo, requiere muy poco mantenimiento siendo solamente necesario reabastecer con agua el depósito cuando sea necesario y arrancar las plantas que hayan podido crecer en el interior del Kondenskompressor.

Con la aplicación de esta técnica, las plantas se desarrollan plenamente empleando sólo la cantidad necesaria de agua y evitando que se evapore aquella que no es aprovechada.
Al requerir materiales que son desechos tan abundantes y al ser de fabricación e instalación extremadamente sencillas, esta técnica puede ser fácilmente empleada en países pobres con prolongadas estaciones secas e incluso en las zonas desérticas con acceso a alguna fuente de agua dulce o salada, como por ejemplo, las próximas al mar.



¿Cómo fabricar un Kondenskompressor y aplicar la técnica del goteo solar?


  1. Para fabricar un kondenskompressor sólo es necesario disponer de dos botellas de plástico PET (las botellas de plástico para agua) con tapa, una de tamaño más grande que la otra (Por ejemplo, una de 5 litros y otra de litro y medio). Es también posible emplear dos botellas de vidrio que reúnan estas mismas características siempre que dispongamos de algún método para cortarlas.
  2. La botella grande debe ser cortada para quitarle la base mientras que la pequeña se debe cortar aproximadamente a la mitad, siéndonos útil solamente la parte inferior.
  3. La base de la botella pequeña se sitúa sobre la tierra, llena de agua, y sobre ella se coloca la botella grande. La posición relativa entre ambas debe permitirnos que al abrir la tapa de la botella grande podamos verter agua sobre la pequeña.
  4. Ambas botellas así dispuestas (El kondenskompressor) se deben colocar junto a la planta que queramos regar. Alrededor de la planta y del Kondenskompressor se pone heno, paja u hojas secas.




¿Cómo funciona el goteo solar?


Formas en que el agua de un riego convencional se desaprovecha en un cultivo

Para comprender adecuadamente el funcionamiento del sistema de goteo solar es necesario conocer las formas en las que el agua se aprovecha, se evapora y se pierde en un área de cultivo con un riego convencional
Cuando regamos de manera convencional una superficie de terreno, una pequeña parte de este agua es tomada por la planta directamente del suelo a través de las raíces. La planta emplea esta agua en su desarrollo y acaba siendo transpirada a través de las hojas. Es por ello que para que una planta sobreviva, ésta necesita de un suministro regular de agua.
Otra buena parte del agua que cae en el suelo se evapora directamente en la atmósfera sin pasar por la planta ni ser útil para ella.
También hay que considerar que otra parte del agua, si el riego o la lluvia son abundantes, se filtra por el subsuelo hacia capas más profundas de tierra, entrando en los flujos subterráneos y pudiendo no resultar útil para el cultivo.
El mayor o menor grado de transpiración de la planta y de evaporación del suelo depende del grado de sequedad del aire y de su temperatura.

El funcionamiento del Kondenskompressor

La técnica del goteo solar funciona de manera muy similar a como lo hacen los destiladores solares, empleando la energía del Sol para evaporar el agua de una zona y dirigirla hacia donde interesa.



Cuando sobre el Kondenskompressor inciden los rayos del Sol, en su interior se produce el efecto invernadero, elevando la temperatura del aire y provocando que el agua del depósito se evapore. El aire del interior de la campana se satura de humedad con lo que se producen condensaciones en forma de gotas en la pared.
Mientras el kondenskompressor siga estando expuesto al Sol, la evaporación continúa y se forman cada vez gotas más grandes que terminan por deslizarse por las paredes y caer sobre la tierra regándola. De esta manera, se reproduce el ciclo natural del agua en pequeña escala.


Cuando el Sol incide en el Kondenskompressor se produce la evaporación del agua del interior del recipiente, la cual se condensa en las paredes de la botella grande.


Si el Kondenskompressor permanece al Sol, continúa la evaporación, las gotas se hacen cada vez más grandes y comienzan a precipitar por las paredes llegando al suelo y humedeciéndolo.
La ventaja de los sistemas de riego por goteo, tanto el solar como el convencional, radica en que se suministra el agua estrictamente suficiente y necesaria para el desarrollo de la planta, evitándose el gasto de agua en zonas en que no va a ser útil a la planta y donde finalmente se va a evaporar o filtrar, perdiéndose.

Al no haber conexión directa con la atmósfera exterior el agua no se pierde por la campana. Para evitar que exista evaporación en las áreas alrededor de la planta y del Kondenskompressor se dispone el heno o paja que mantiene la humedad en el suelo. De esta manera, la única forma en la que el agua se evapora es a través de las hojas de la planta, una vez que ya ha sido utilizada en su desarrollo.



En Wageningen estudian métodos para que la planta atraiga a depredadores de los pulgones

En un trabajo conjunto llevado a cabo por el Laboratorio de Entomología de la Universidad de Wageningen y el departamento de Zoología de la Universidad de Oxford (Reino Unido), con financiación del programa “Marie Curie” de la Unión Europea, se analiza la selección de plantas que maximicen la atracción a los enemigos naturales de los pulgones mediante la liberación por la planta de una mezcla de compuestos volátiles.
El Laboratorio de Entomología de la Universidad de Wageningen y el departamento de Zoología de la Universidad de Oxford (Reino Unido), con financiación del programa “Marie Curie” de la Unión Europea (UE), está desarrollando un trabajo para hacer que las plantas atraigan más a los depredadores de los pulgones.
Según el estudio publicado en la revista científica “Nature Communications”, los investigadores han descubierto un nuevo papel desempeñado por las bacterias que viven en los áfidos de los guisantes: suprimen las defensas de las plantas de las que se alimentan los pulgones. Como resultado, se atraen menos enemigos a las señales de socorro de la planta, lo que aumenta las posibilidades de supervivencia del pulgón.
Cuando una planta se ve amenazada por los áfidos, se defiende liberando una mezcla de compuestos volátiles que atrae a los enemigos naturales del insecto, como las avispas depredadoras. La planta utiliza este llamado "reclutamiento de guardaespaldas" para defenderse de los ataques.
Los investigadores de las universidades de Wageningen y Oxford descubrieron que los simbiontes bacterianos del áfido del guisante aumentan las posibilidades de supervivencia del insecto al manipular las respuestas fitohormonales de la planta. En otras palabras: la bacteria suprime la señal de socorro de la planta de alguna manera. El estudio reveló un nuevo mecanismo por el cual las bacterias, conocidas como simbiontes, ayudan a los áfidos. También reveló la importancia de estudiar el microbioma de insectos (flora intestinal) para comprender la interacción entre las diferentes especies.
Control sostenible de plagas
Los áfidos se encuentran entre las plagas más importantes para los cultivos de clima templado, y comprender la relación entre los áfidos y sus simbiontes bacterianos puede ayudar en el desafío de diseñar estrategias de control de plagas más respetuosas con el medio ambiente. Estas estrategias pueden incluir determinar la prevalencia de simbiontes protectores en poblaciones de áfidos y seleccionar variedades de plantas que, una vez atacadas por los pulgones, maximicen la atracción a los enemigos naturales de los pulgones.

Brasil y EE. UU. identifican una molécula para ayudar a combatir el "greening" de los cítricos

Según voanews, los investigadores han identificado la molécula que atrae al insecto que transmite la enfermedad del greening de los cítricos. Se espera que este avance ayude a los agricultores a controlar una plaga que ha aterrorizado a las regiones de cultivo de Brasil y Estados Unidos.

El avance científico es el resultado de seis años de investigación sobre Diaphorina citri, el portador del greening. La molécula fue descubierta por Fundo de Defesa da Citricultura (Fundecitrus), un centro de investigación patrocinado por agricultores y productores de zumo de naranja en Brasil, en asociación con la Universidad de California, Davis y la Facultad de Agricultura de la Universidad de São Paulo.

El siguiente paso será sintetizar la feromona de la molécula y crear un producto que funcione como una especie de trampa para atraer y neutralizar al insecto. Los científicos esperan reducir la propagación de esta enfermedad, que ha dado como resultado la destrucción de casi la mitad de la superficie actual de naranjos en Brasil desde 2005.

Esto no es una cura para la enfermedad, pero permitirá a los agricultores combatir a los insectos. La primera solución comercial debería estar disponible en un año.

Las principales regiones productoras de Brasil, São Paulo y Minas Gerais, tienen casi 175 millones de árboles en unas 415.000 hectáreas. Alrededor de 32 millones de árboles están infectados. La enfermedad del greening de los cítricos es incurable. La mayoría de los árboles infectados mueren en pocos años.


México: La escasez de tamaños grandes aumenta los precios del aguacate

Como resultado de una brecha en las temporadas, hay escasez de aguacates, lo que fortalece un mercado ya animado. Esta carencia es más pronunciada en la fruta de mayor tamaño, mientras que la oferta de tamaños más pequeños es suficiente. Los precios son altos gracias a esto, particularmente en la fruta más grande, y no se espera que caigan en un futuro cercano, ni siquiera cuando otras regiones comiencen los envíos.

"La temporada de aguacate en México está yendo bien", asegura Martin Gonzales, de Tancitaro's Finest Fruit, en Texas. "Hay escasez de oferta de fruta grande. Estos tamaños son muy demandados y los precios han subido hasta los 32-35 dólares. Se espera que los precios se mantengan. Los tamaños más reducidos y los precios de estos están más cerca del promedio en esta época del año. Se pronostica que los precios aumenten entre 3 y 5 dólares durante la próxima semana. La temporada de aguacate Hass ha finalizado en California y también en Perú, pues son estacionales. México es la única región que produce todo el año".


Buenas condiciones y expectativas de mayores volúmenes
Las condiciones atmosféricas han sido en su mayoría favorables para los aguacates en la región de cultivo de Michoacán, en México, lo que ha ayudado a proporcionar un buen rendimiento en un intento de cerrar la brecha de suministro. Los productores también esperan que el volumen aumente el próximo año a medida que se incremente la superficie.

"Nuestra principal región de cultivo está en Michoacán, y ha hecho buen tiempo en general durante la temporada", dice Gonzales. "Ha llovido y algunos productores han tenido problemas de calidad debido esto, como manchas en la fruta. En general, sin embargo, estamos disfrutando de buenas condiciones y esperamos un volumen constante".

"En el transcurso del próximo año, esperamos un aumento en el volumen de aguacates de México", continúa. "Se ha plantado más para incrementar la superficie, en respuesta a la creciente demanda. No sólo el mercado de Estados Unidos muestra un mayor apetito, sino que también ha aumentado la demanda por parte de Asia y Europa, lo que ha ayudado a impulsar este crecimiento. De momento, seguiremos teniendo escasez generalizada hasta que otras regiones comiencen sus envíos".