lunes, 18 de febrero de 2013

¿Cuál es el futuro de las renovables en Europa después de 2020?


El Comité de las Regiones (CDR) ha solicitado a la UE que amplíe su perspectiva más allá de 2020 y se comprometa a desarrollar una estrategia a largo plazo que permita a las energías renovables convertirse en un competidor real y en fuentes de energía genuinamente alternativas para los años venideros.
Los entes locales y regionales de Europa presentaron propuestas relativas a un régimen de ayuda para las fuentes de energía renovables aduciendo que estos objetivos solo pueden lograrse mediante la adopción de un enfoque coordinado a nivel de la UE acompañado por una inversión sólida. Estos planes se propusieron en el dictamen “Energías renovables: principales protagonistas en el mercado europeo de la energía”, presentado por Witold Stępień (PPE/PL), presidente del voivodato de Lodz, y aprobado en el pleno del CDR del 31 de enero.
Contando con el compromiso de los Estados miembros de la UE de garantizar que las energías renovables representen el 20% de la combinación energética para 2020, el CDR respaldó el inicio del debate por parte de la Comisión Europea y el estudio por esta última de planes que vayan más allá de 2020. El Comité exigió una revisión completa de la estrategia de la UE en materia de energías renovables para después de 2020, mostrándose preocupado por la falta de previsión de los planes actuales y la creciente necesidad de garantizar un enfoque mucho más coherente para lograr un sector energético realmente sostenible. El CDR aduce que es necesaria una estrategia europea compartida que utilice con cautela las subvenciones y optimice el recurso a la cooperación regional para alentar a los Estados miembros y a los entes locales a continuar por el buen camino. El Comité sugiere asimismo que la UE debería estudiar “la posibilidad” de pasar a depender en un 100% de las energías renovables en 2050.
Witold Stępień señaló: “Puesto que en el futuro las fuentes de energía renovables representarán un porcentaje importante de la energía consumida por la sociedad europea, es indispensable garantizar su desarrollo coordinado. Además, no será posible aumentar de manera importante el porcentaje correspondiente a las fuentes de energía renovables si no se mejoran los actuales regímenes de ayuda. Los elementos clave para el desarrollo futuro de las fuentes de energía renovables incluirán sistemas de subvenciones coordinados para apoyar una inversión que permita operar en un mercado competitivo, potenciando el papel de las regiones en la distribución de los fondos asignados a apoyar las energías renovables, y creando centros de energías renovables en las regiones para permitir la transferencia de know-how local”.
El Comité presentó propuestas para lograr estos ambiciosos objetivos mediante la aplicación de un régimen paneuropeo de ayuda que exigiría inversiones por parte de la UE y la reducción de las subvenciones a los combustibles fósiles. El régimen de ayuda para las fuentes de energía renovables debería incluir:
la creación de un fondo paneuropeo de apoyo a las fuentes de energía renovables;
coordinación a nivel europeo;
ampliación del papel de las regiones;
gestión multinivel de los regímenes;
concesión de subvenciones;
desarrollo de infraestructuras que faciliten el impulso de redes energéticas y de redes inteligentes, y
unos costes compartidos de manera solidaria entre los Estados miembros de la UE.
El Comité también señala que no debería subestimarse la importancia de la cooperación transfronteriza e interregional. Es necesaria una inversión importante en infraestructuras –destinadas a modernizar las redes de energía– para ampliar el acceso a las energías renovables. Con frecuencia, las fuentes de energía renovables no están situadas cerca de los consumidores finales, por lo que se requieren inversiones urgentes para ampliar la distribución. El CDR también aduce que es importante combinar distintas tecnologías para la producción de energía renovable en las regiones mediante la aplicación de tecnologías de redes inteligentes, equilibrando las necesidades locales de electricidad con la producción, aumentando así la seguridad energética de las regiones y reduciendo la dependencia de las importaciones de energía de larga distancia. Debería tenerse en cuenta el importante papel de las microinstalaciones de energía renovable, y es indispensable contribuir a la aparición de “prosumidores”, esto es, consumidores de energía que también producen energía para su propio uso.

Posición común
Tras la aprobación del dictamen, Stępień señaló: “Como ponente, me siento orgulloso de haber trabajado en colaboración con otros representantes de regiones europeas en el CDR para elaborar un documento que expresa la posición común de las regiones europeas sobre la cuestión de las energías renovables. Gracias a la contribución de mis colegas, a sus sugerencias y a nuestros debates constructivos en las reuniones del CDR, el documento incluye una perspectiva amplia y presenta las necesidades y expectativas de los habitantes de todas las regiones europeas, al tiempo que se corresponde con la estrategia de la Región de Lodz, que considera las energías renovables como un componente vital de su estrategia de desarrollo.”
Alimentan el debate los objetivos más amplios de la UE de lucha contra el cambio climático, garantizar la seguridad energética de Europa y lograr la independencia energética de fuentes externas.
Fuente: ambientum.com

0 comentarios:

Publicar un comentario