jueves, 28 de marzo de 2013

El cultivo de la Chufa


Este cultivo es originario de Europa meridional así como de África. La chufa se utiliza principalmente para la elaboración de un refresco de color crema, aspecto lechoso, de sabor agradable y aroma típico que se llama horchata. 

EL CULTIVO DE LA CHUFA 

1. Taxonomía y Origen
2. Morfología
3. Requerimientos edafoclimáticos
4. Material vegetal
5. Fertilización
6. Técnicas de cultivo
6.1. Preparación del terreno
6.2. Siembra 
6.3. Riego
6.4. Laboreo
6.5. Recolección
6.6. Rotación
7. Plagas y enfermedades
7.1. Plagas
7.2. Enfermedades 

1. TAXONOMÍA Y ORIGEN

FamiliaCyperaceae
GéneroCyperus
EspecieC. esculentus
Nombre científicoCyperus esculentus

La chufa pertenece a la familia Cyperaceae y su nombre científico es Cyperus esculentus. Este cultivo es originario de Europa meridional así como de África. Los climas donde se puede desarrollar esta especie se caracterizan por ser cálidos y relativamente húmedos (tropicales o subtropicales).

La chufa se utiliza principalmente para la elaboración de un refresco de color crema, aspecto lechoso, de sabor agradable y aroma típico que se llama horchata.

En cuanto a la superficie de cultivo de chufa en España se puede restringir a Valencia, concretamente a la comarca de l'Horta Nord.

2. MORFOLOGÍA

- Planta herbácea y vivaz de altura media.

- Sistema radicular: Rizomático del que parten raicillas en cuyos extremos se forman los tubérculos (chufas) por los que se cultiva. Los tubérculos son de forma más o menos redondeada y se encuentran envueltos por una piel de color marrón. La pulpa de las chufas es de color amarillento. Las características organolépticas de estos tubérculos se consiguen principalmente tras la realización del secado, es decir, cuando el almidón se ha convertido en azúcar.

- Tallo: El tallo es de sección triangular, macizo, liso y sin nudos.

- Hojas: Alargadas y de color verde oscuro llegando a tener un metro de longitud. Enteras y lisas aunque un tanto ásperas al tacto. La disposición a lo largo del tallo es helicoidal.

- Flores: Las flores son aclamídeas, de pequeño tamaño (6-12mm) y muy rudimentarias. Se agrupan en espigas de color dorado rojizo. Normalmente varias espigas se articulan en un mismo punto.

Las flores pueden ser hermafroditas o unisexuales y la polinización es anemófila. La fructificación es en aquenio, aunque para que ésta se pueda llevar a cabo, las temperaturas habrán debido de ser suficientemente altas.

3. REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS 

- Temperatura y Radiación solar: En climas cálidos, con temperaturas medias elevadas (13-25ºC) y un período de 4-5 meses libres de heladas, la planta puede completar su ciclo vegetativo sin el menor problema. La temperatura mínima para la brotación del tubérculo está alrededor de los 12ºC.

La aparición del espigón floral detiene el crecimiento. Esto ocurre cuando el fotoperíodo es de 12-14 horas de iluminación y las temperaturas máximas superan los 28ºC. Por ello, cuanto más largo sea el plazo transcurrido entre la plantación y la floración, mayor será el ahijado y el rendimiento potencial del cultivo. Por tanto, los climas extremos en los que la planta florece precozmente no son adecuados; en cambio, las zonas bien soleadas próximas al mar son las más propicias. Este microclima, sin grandes oscilaciones de temperatura, retrasa también la aparición del agostado y favorece el engorde de los tubérculos. 

- Humedad: El crecimiento de la planta se ve favorecido por una humedad ambiental alta. En zonas de pluviometría reducida, es necesario recurrir a la incorporación del riego. La humedad del terreno debe estar controlada en todo momento para que el desarrollo del cultivo sea el óptimo. Las plantas manifiestan desórdenes vegetativos tanto por falta como por exceso de humedad en el suelo. 

Las lluvias intensas y los vientos fuertes son perjudiciales porque favorecen el encamado precoz de las plantas. Por otro lado, las lluvias otoñales no perjudican al cultivo pero sí es cierto que retrasan la recolección. 

- Suelo: Los suelos adecuados para el cultivo de la chufa han de ser sueltos. Además, en los suelos franco-arenosos es donde la chufa adquiere una mayor calidad; sabor más dulce e intenso, piel más fina, ausencia de raíces que la deprecien, mayor calibre y uniformidad.

En los suelos arcillosos, aunque algunos tubérculos alcanzan mayor calibre que en los suelos arenosos, su tamaño medio es inferior. Presentan mayor cantidad de raíces, su piel es más basta y son menos sabrosos. El principal problema de los suelos arcillosos se presenta en la recolección, ya que se forman terrones dentro de los cuales puede haber chufas. En estas circunstancias se encarece el transporte (más volumen a transportar) y el lavado (separación de la chufa de la tierra).

En suelos totalmente arenosos, aunque sean pobres y retengan poca humedad, también se pueden cultivar chufas. Sin embargo, la arena debe ser de grano fino.

De todo lo expuesto anteriormente se deduce que los suelos han de tener una textura especial para poder dedicarnos a este cultivo. Cuando no es así, el rendimiento agrícola desciende notablemente y la calidad de los tubérculos también. Como consecuencia, se conseguirá una horchata de menor calidad.

Otros caracteres que deben reunir los suelos son los siguientes: Buen drenaje, nivelación, limpios tanto de restos vegetales como de piedras, elevada materia orgánica y no salinos. 

4. MATERIAL VEGETAL 

Los tubérculos se pueden clasifican en función de su forma en: "Ametilla" y "Llargueta".
- Ametilla: Forma aproximadamente esférica pero el ancho es algo mayor que el largo. Se prefiere sembrar este tipo de tubérculos aunque los resultados en la recolección son bastante impredecibles ya que se obtienen tanto de un tipo como del otro. 
- Llargueta: Más largo que ancho. 

Las características que debe reunir una variedad son:
- Mayor rendimiento agrícola
- Ausencia de flores anticipadas
- Resistencia al encamado
- Uniformidad de forma y tamaño
- Fácil secado y buen almacenamiento 

5. FERTILIZACIÓN 

La planta extrae en cada cosecha cantidades importantes de nitrógeno, fósforo y potasio que deben ser restituidas. En caso contrario, se irá empobreciendo el suelo paulatinamente por lo que el desarrollo vegetativo de las plantas será menor y los tubérculos malformados.

Para llevar a cabo una fertilización adecuada hay que tener en cuenta cuáles han sido los cultivos precendentes al de la chufa. Por lo general, éstos reciben cantidades importantes tanto de materia orgánica como de nutrientes. De esto modo, el cultivo se encuentra con un suelo fértil y por tanto la incorporación de fertilizantes se reduce. 

En la mayoría de los casos, es suficiente un aporte moderado de nitrógeno. El peligro del encamado precoz de la planta reduce las posibilidades de realizar un abono mineral intenso. 

6. TÉCNICAS DE CULTIVO

6.1. Preparación del terreno

Para cultivar se necesita un suelo esponjoso, suelto y nivelado por lo que habrá que desmenuzar los restos de los cultivos anteriores lo máximo posible e incorporarlos al suelo.

6.2. Siembra

La siembra se realiza en los meses de abril-mayo (hemisferio norte) aunque hay una cierta tendencia a adelantarla lo máximo posible. 

En la actualidad, la siembra se realiza mecánicamente mediante el uso de sembradoras correctamente calibradas para tal fin. Se puede llevar a cabo con el suelo seco o en tempero. La diferencia entre ambas técnicas radica en que la primera necesita de un riego inmediato tras la siembra. Esta aportación hídrica al inicio del cultivo favorece la proliferación de malas hierbas. 

La densidad de plantación es un aspecto importante a tener en cuenta. La densidad de plantación óptima para este cultivo es de 120-135kg/ha. De esto modo, el encamado de las plantas es menos habitual y los tubérculos serán de mayor calibre. 

6.3. Riego

El cultivo de la chufa necesita un aporte hídrico elevado a lo largo de todo el ciclo. Una humedad suficiente del suelo estimula la tuberización, favorece el enraizamiento y la formación de bulbos basales y rizomas.

La humedad del terreno debe estar controlada en todo momento para un mejor desarrollo del cultivo. La falta de humedad se detecta en la planta por la coloración oscura de las hojas, poca altura del tallo, insuficiente enraizamiento y hojas demasiado acogolladas sin desplegarse, llegando a necrosarse las puntas. Por contra, el exceso de humedad provoca clorosis y encamado precoz, podredumbre de algunas hojas y del cuello de la planta y formación de tubérculos de tipo más alargado.

El primer riego se debe realizar aproximadamente al mes de la plantación. En este momento la planta tiene unos 15-20cm de altura, o lo que es lo mismo, unas 10-12 hojas. Si se realiza antes, el suelo se compacta, la planta amarillea y enraíza mal. Si éste se retrasa, el crecimiento se atenúa. 

Los últimos riegos conviene retrasarlos hasta que la planta haya agostado el follaje. De este modo, se refuerzan los tallos por lo que ofrecen una mayor resistencia al vuelco.

Los mayores aportes hídricos se deben realizar durante el ahijamiento (junio-julio) y la tuberización (septiembre). La chufa requiere una humedad continuada en el terreno desde junio hasta septiembre, o sea, a lo largo de todo su período de vegetación activa. El período de mayor requerimientos hídricos es en los meses de junio y agosto.

Los turnos de riego más recomendables pueden concretarse de la siguiente forma:
- Junio: Cada 10 días
- Julio-Agosto: Cada 8 días
- 1 de septiembre-15 de octubre: Cada 10-12 días

El número total de riegos puede estimarse en 14 para las plantaciones con suelo seco y 11 en las de terreno de sazón. El volumen de agua necesario para cada riego oscila entre 500-700m3/ha.


MesPlantación en secoPlantación de sazón
Mayo1 riegoNo se riega
Junio2 riegos1 riego
Julio4 riegos3 riegos
Agosto4 riegos4 riegos
Septiembre3 riegos4 riegos
TOTAL14 riegos11 riegos

El riego debe darse muy lentamente para que el suelo se empape bien y no se produzcan roturas de caballones. El nivel de agua no debe sobrepasar la mitad de la altura del caballón para así evitar problemas de pudriciones de tubérculos. Al final del cultivo, cuando la planta se encama, inevitablemente se producen algunos desbordamientos de agua y compactaciones del suelo.

Para conseguir una perfecta distribución del agua es necesario una buena nivelación del suelo, con pendientes del 1-2%. Para eliminar el exceso de agua acumulado es necesario construir un desagüe superficial. Además, cada 20-30 caballones. éstos se cierran con otro caballón circundante que recoge el agua de todos ellos y la conduce a un punto de nivel más bajo en el que se coloca un tubo recolector por el que drenará el agua sobrante y evitará la acumulación de humedades.

6.4. Laboreo

Las labores que se deben realizar en el cultivo de la chufa básicamente se limitan a la escarda. El objetivo que se persigue simplemente es la eliminación de malas hierbas. Estas escardas pueden ser manuales o mecánicas. También se pueden utilizar herbicidas pero su aplicación está poco extendida en este cultivo.

6.5. Recolección

La recolección de chufa se realiza desde mediados de noviembre hasta mediados de diciembre. Antes de poder recolectar es necesario eliminar la parte aérea de la planta. En la actualidad, lo más habitual es realizar una quema controlada de la misma una vez seca. Tras esta incineración siempre quedan algunos restos vegetales que pueden causar problemas a la hora de recolectar por lo que es necesario realizar también un tableado. 

La recolección puede ser manual o mecanizada. La recolección manual, aunque cada vez está más en desuso, consiste en verter sobre una tolva-tamiz la tierra de cultivo (tierra + tubérculos) para separar la tierra (tierra, piedras, etc.) de los tubérculos. Por el contrario, en la recolección mecanizada es la maquinaria quien se encarga de realizar la cosecha desde el principio hasta el final. Ésta obtiene la tierra de cultivo que la desmenuza y la lleva mediante una noria de cangilones hasta el tambor de cribado. En éste se realiza el tamizado de las diferentes muestras y finalmente, a través de otra noria de cangilones, salen los tubérculos, la tierra y otros residuos que son transportados hasta un remolque o tolva. 

Finalmente, para conseguir un mejor resultado, el producto obtenido se lava en lavaderos industriales habilitados para tal fin. En algunos casos, la chufa lavada también sufre un procedo de secado antes de ser comercializada. 

6.6. Rotación 

Los criterios que deben considerarse en el momento de plantear una rotación de cultivos, considerando entre ellos a la chufa, son:
- La chufa se cultiva habitualmente como segunda cosecha, tras otra de hortaliza. Aquellos cultivos que permitan adelantar la fecha de siembra de la chufa serán más adecuados ya que el rendimiento del cultivo de chufa será mayor. La alternativa más frecuente sitúa la chufa detrás de la patata temprana. Aunque en los últimos años, con la aparición de variedades híbridas de cebolla de ciclo más corto, éstas se han convertido en el cultivo precedente más utilizado.
- Son cultivos adecuados aquellos que dejen el suelo limpio de malas hierbas, ya que éstas compiten mucho con la chufa en los primeros estadíos vegetativos (alcachofa, cacahuete...).

Los inconvenientes de la chufa como alternativa son:

A. Inconvenientes del cultivo de la chufa.
- Presenta problemas en el cultivo siguiente porque los tubérculos se quedan en el suelo al realizar la recolección y rebrotan posteriormente. 
- Es un cultivo esquilmante, pues agota las reservas fertilizantes del suelo y en especial de materia orgánica. 
- La planta presenta un abundante sistema radicular muy superficial que compite normalmente con cualquier especie hortícola.

B. Inconvenientes de la repetición del cultivo.
- Presenta fuertes ataques de Bactra lanceslana (barrenador) que parasita casi exclusivamente al género Cyperus.
- Disminución de rendimiento y tamaño del tubérculo, amarilleamiento de la vegetación y aparición de floraciones anticipadas fuera de la época normal de floración.

7. PLAGAS Y ENFERMEDADES

Al ser la chufa una planta rústica, son pocos los problemas fitosanitarios que se presentan durante su cultivo.

7.1. Plagas

- Barrenador (Bactra lanceslana)

El barrenador (Bactra lanceslana) es un lepidóptero. La hembra durante el mes de mayo inicia las puestas. La eclosión de los huevos se produce en 6-10 días, penetrando a continuación las larvas en el interior de la planta. Estas larvas se alimentan del tallo, durante 15-220 días, y crisalidan en su interior. Después de este estadío emerge el adulto al exterior. Presenta de 3 a 5 generaciones al año. En la fase de mayor ahijamiento y formación de brotes (mayo-junio) es cuando los ataques revisten mayor gravedad, pudiendo dañar a gran parte de la plantación. Cuando los ataques se producen hacia final del ciclo vegetativo con los tubérculos ya formados, el daño es menor.

Los tratamientos, como en todas las plagas cuyo ciclo biológico se cumple parcialmente en el interior de las plantas, deben hacerse siguiendo pautas muy concretas de época y producto. El barrenador solamente es sensible durante el período que media entre la eclosión de los huevos y el momento de su penetración en el nervio central de la hoja.

La chufa plantada precozmente es menos atacada por el insecto ya que cuando se produce el ataque la planta está ya desarrollada y el insecto tiene preferencia por la planta tierna.

La plantación poco densa, donde la planta crece más vigorosa, es menos sensible a los ataques del barrenador al igual que las plantas espigadas con el tallo endurecido.

- Orugas de las hojas (Mythimna unipuncta)

La oruga de las hojas es un lepidóptero que aparece a mediados de mayo. Pone huevos en el envés de las hojas y las larvas posteriormente las roen. Los daños pueden comenzar en verano y prolongarse hasta el otoño

- Pulgones (Aphis spp.) 

Las diferentes especies de pulgones que se presentan en las hortalizas pueden atacar ocasionalmente a la chufa. En general, el ataque no reviste importancia, ya que son de poca intensidad y sólo se presentan en los primeros estadíos vegetativos de la planta.

- Coleópteros (Tribolium confusumCarpophillus hemipterus y Rizopertha dominica

- Polillas (Ephestia kuehniella)

7.2. Enfermedades

En el cultivo de la chufa, los daños causados por enfermedades son de poca relevancia. De todos modos, se pueden destacar enfermedades causadas por los hongos Fusarium spp., Rhizoctonia spp. y Rosellinia spp.

Autor:
Redacción Infoagro

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