martes, 19 de marzo de 2013

El sector fitosanitario advierte del grave perjuicio económico de prohibir los nicotinoides


Experto en abejas lamenta que en Europa se escuche más a apicultores de países del norte de la UE que a 

Españaprincipal productor


MADRID, 14 (EUROPA PRESS)


Representantes del sector de fitosanitarios han advertido de los "graves" perjuicios económicos para las 

cosechas y los agricultores que supondría la prohibición de nicotinoides --una iniciativa que votará el 25 de 

febrero la Comisión Europea para proteger las colonias de abejas-- sin que se haya demostrado, a su juicio, 

que estas sustancias son la causa del declive de las colmenas y de las abejas que se está experimentando en

 los últimos años en Europa.

Durante un desayuno informativo organizado por la Plataforma Tecnológica de Agricultura Sostenible, el 

director general de la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas (AEPLA), Carlos Palomar, 

ha criticado la "rapidez" con que los representantes europeos quiere abordar el tema, algo que, es "negativo" 

porque se está culpando al agricultor mientras que no está comprobado totalmente los efectos de ciertos 

fitosanitarios sobre las abejas. 


"Faltan datos", ha asegurado sobre el estudio que Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), del 

que ha dicho que está "incompleto y que se basa en riesgos teóricos" y los científicos estiman que la causa 

de la desaparición de las colonias se debe a múltiples factores. 

Así, ha añadido que debe distinguirse entre los accidentes aislados que se han producido en el pasado y ha 

defendido que la industria de los productos fitosanitarios está colaborando "activamente" con todas las 

partes, incluidos los apicultores. "Estamos preocupados y ocupados. Este sector puede ser la solución si nos 

dejan, porque incluso pueden beneficiar a las colmenas", ha manifestado, al tiempo que considera que la 

actuación de la UE es "desproporcionada, exagerada y politizada".

Por otro lado, ha cuantificado los perjuicios "inmediatos" que supondrá para la agricultura española la 

prohibición de los nicotinoides, que provocará un 20 por ciento de pérdidas en cultivos como el 

maíz, la colza o el girasol, que pueden suponer unos 4.500 millones de euros para los productores 

españoles.


PÉRDIDAS MULTIMILLONARIAS

Concretamente, ha dicho que sin tratamiento de semillas, se puede perder hasta 420.000 toneladas de maíz 

(un 10% aproximadamente de la producción en España), lo que representa unos 97 millones de euros de 

pérdida de ingresos. Respecto al girasol, ha advertido que esta prohibición puede suponer una disminución 

de hasta 232.000 toneladas en una producción total en España de 1 millón de toneladas (20% 

aproximadamente), y que generaría pérdidas por 116 millones de euros. Por ello, ha indicado que la 

AEPLA apuesta por la extensión de los mecanismos de prevención y control en el manejo de los 

fitosanitarios.

Por su parte, el director de operaciones para Iberia de Pioneer HI-Bred, Alberto Ojembarrena, ha 

precisado que una pequeña cantidad de insecticida utilizado en la semilla protege la planta y la raíz en los 

primeros estadios de la planta de distintos insectos y gusanos y evita una pérdida "enorme" para el agricultor 

en la época inicial del cultivo y no daña el hábitat.

De este modo, ha indicado que "sólo" se utilizan 85 gramos de insecticida para unos 20 kilogramos de 

semilla, que se utilizan para sembrar una hectárea frente a los insecticidas por aspersión, de los que se 

requieren 2,5 kilogramos por hectárea. Asimismo, ha defendido el tratamiento en semillas porque suprime el 

tratamiento posterior en el aire.

Finalmente, el doctor en Veterinaria y Patología Apícola, Mariano Higues, ha manifestado su malestar por 

que en Europa se tiene más en cuenta a los científicos y representantes de abejas del norte de Europa que a 

los del Sur, cuando precisamente España es el primer productor de miel de los Veintisiete, ya que cuenta

con 2,5 millones de colonias de abejas. "Me sorprende que se escuche más a un investigador sueco, país 

que tiene unas 50.000 colmenas más que a un español, que es el país con mayor número de ganaderías 

apícolas", ha lamentado.


En este sentido, ha expuesto los distintos estudios científicos realizados por este centro apícola español que 

no concluyen que la desaparición de las abejas se deba al uso de los nicotinoides sino también a otros 

factores. 

Concretamente, ha apuntado que los problemas de las abejas españolas son distintos a los del norte del 

continente y que, principalmente son dos patógenos: el varroa destructor y el nosema ceranae y ha señalado 

que los científicos, en el proceso de búsqueda de las causas y soluciones, han detectado un 0 por ciento de 

nicotinoides en las colmenas españolas, por lo que no se trata de un problema generalizado en España.





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