domingo, 28 de abril de 2013

Apicultores de COAG piden a España que vote contra el uso de neonicotinoides


España, al igual que otros 12 países, votó a favor de la suspensión temporal del uso de esos neonicotinoides tras introducir una excepción para poder seguir utilizándolos en invernaderos y en árboles frutales que no estuvieran en floración
Los apicultores de la organización COAG han solicitado al ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, "un apoyo firme" a la suspensión temporal del uso de insecticidas neonicotinoides que la Comisión de Apelación someterá a votación en Bruselas el lunes 29 de abril.

Fuentes de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos han explicado que en marzo, en una anterior votación, en el seno del Comité de la Cadena Alimentaria, "más de carácter técnico que el de la Comisión de Apelación, de índole más político", no se consiguió la mayoría cualificada necesaria para su aprobación.

En esa reunión, España, al igual que otros 12 países, votó a favor de la suspensión temporal del uso de esos neonicotinoides tras introducir una excepción para poder seguir utilizándolos en invernaderos y en árboles frutales que no estuvieran en floración.

"Es posible que esta vez se produzca un acuerdo y que se consiga una mayoría cualificada -14 países a favor-, pese a las reticencias mostradas abiertamente por países como Alemania y Reino Unido a que se apruebe la suspensión de la utilización de dichos insecticidas", han explicado.

Los apicultores de esta organización no descartan que si se desbloquea la situación su aplicación se posponga desde el 1 de julio de 2013 que inicialmente proponía la Comisión Europea (CE) hasta el 1 de enero de 2014. A su juicio, la prohibición, en los términos que se manejan ahora, afectaría sobre todo al cultivo de maíz, algodón, girasol y colza, "que son además los cultivos más atractivos para las abejas melíferas".

Según los datos que maneja COAG, la polinización de las abejas melíferas "es un servicio insustituible para los cultivos" y su valor podría estimarse en torno a los 22.000 millones de euros en Europa por su influencia en una mayor producción.

La CE propuso la prohibición temporal de tres insecticidas sistémicos neurotóxicos de la familia de los neonicotinoides (imidacloprid, clotianidina y tiametoxam) tras los informes que la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) hizo públicos el pasado 16 de enero y que confirmaban su riesgo para las abejas.

Estos insecticidas, que se comercializan bajo las marcas Cruiser, Gaucho, Escocet, Poncho, Dantop, Actara y Confido, entre otras, se utilizan para el tratamiento de semillas y en pulverización.

A través de la savia, su toxicidad invade toda la planta y llega al polen y al néctar de las flores, afectando al sistema nervioso de los insectos polinizadores, que se aturden y se desorientan y por tanto consiguen volver a la colmenas.

A juicio de COAG, "la CE debe conseguir soluciones tanto para los agricultores como para los apicultores, que tienen actividades complementarias", y "exigir a las multinacionales fabricantes de neonicotinoides que pongan con urgencia a disposición de los agricultores "alternativas eficaces para combatir las plagas".

España es el país europeo con más colmenas -2,5 millones- que anualmente producen entre 30 y 33 millones de kilos de miel y un millón de kilos de polen y cuenta con 25.000 apicultores, de los que cerca de 4.500 son profesionales, según las mismas fuentes.

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