sábado, 20 de abril de 2013

Extremar precauciones con la entrada de aguacate

Por la presencia en ambos países de una nueva mosca de la fruta invasora que no está presente en la UE y cuyo riesgo aumenta...

Las moscas de la fruta pasan fácilmente desapercibidas incluso si la fruta se disecciona.
Proteger a nuestros agricultores de plagas agrícolas procedentes de otros países. Ese es uno de los mayores empeños de Asaja Málaga, que solicita a las autoridades competentes una y otra vez que se extremen las precauciones en el control de productos importados para impedir que nuevas plagas se cuelen en las aduanas y dañen nuestras frutas.
En esta ocasión, Asaja Málaga alerta del riesgo de productos procedentes de Kenia y Sudáfrica y exige un mayor control en las importaciones de aguacate y mango, dos productos estrella que vertebran la economía agrícola de la provincia y son un referente de calidad dentro y fuera de nuestras fronteras.
Según explica Benjamín Faulí, responsable de Frutas y Hortalizas, el riesgo aumenta ante la presencia de una nueva mosca de la fruta invasora que no está presente en la Unión Europea y que prolifera en Kenia y Sudáfrica. Se da la circunstancia, explica Faulí, que Sudáfrica prohibió en  2010 la importación de aguacate procedente de Kenia a su territorio por la presencia de la mosca de la fruta invasora Bactrocera invadens en Kenia. Se cree que provenía de Sri Lanka. Pero además, esta mosca ataca más, si cabe, al mango, que también se exporta a Europa.
Esta plaga se ha extendido por toda la región de África después de que se detectara en Kenia en 2003. Actualmente está presente en Angola, la República Democrática del Congo, Malawi y Zambia, como también en la parte norte de Namibia, Zimbabwe, Mozambique y Botswana. Las autoridades de Kenia se quejan de que Sudáfrica se ha negado a levantar la prohibición a pesar de que ha implementado y aplicado un plan de control de plagas. Kenia teme que esta medida se extienda a otros mercados como el europeo, al que exporta unas 12.000 toneladas de aguacate al año, desde febrero hasta octubre.
Pero el problema se ha agravado porque además esta plaga ya está presente en Sudáfrica. Las primeras incursiones se detectaron en 2010 y 2011 y pudieron erradicarse. En 2012 hubo nuevas detecciones en el norte de Limpopo, en la zona norte del país.
El problema radica en que en la zona del Río Limpopo se concentra el 50% de la producción de aguacate y el 75% de la de mango de Sudáfrica. El Ministerio de Agricultura de este país alerta de que la no erradicación puede conducir a restricciones comerciales y a medidas fitosanitarias respecto al comercio local e internacional, o a la pérdida temporal de los mercados de exportación al ser una plaga altamente invasiva. 

Aumenta el riesgo en verano
Sudáfrica -explica Faulí para poner de manifiesto la importancia de estos controles- exportó la campaña pasada unas 50.000 toneladas de aguacate a la UE. Su campaña de exportación comienza ahora y se prolonga hasta el mes de octubre. Y el riesgo aumenta, ya que es en la época veraniega en la que se dan las condiciones óptimas para su aclimatación a nuestras condiciones. Por su parte la exportación de mango a la Unión Europea procedente de Sudáfrica empieza en enero y termina en marzo, aunque supone solo un 9 por ciento del total de sus exportaciones.
A nivel europeo, de acuerdo con el anexo I de la Directiva 2000/28 los Tephritidae (moscas  de la fruta) no europeos como Bactrocera dorsalis se consideran organismos nocivos cuya introducción y propagación está prohibida en todos los Estados Miembros. De acuerdo con este anexo, todas las plantas y productos vegetales deben estar libres de Tephritidae no Europeos cuando se importen en los países europeos.
La propia EPPO (Organización Euromediterranea de Protección Vegetal) comenta que aparte de los cítricos, los requisitos de la UE para la mayoría de las frutas es una inspección visual del envío. La detección mediante la inspección visual de las frutas es difícil, ya que el inspector tendría que buscar señales de los pinchazos de la oviposición. Una inspección adecuada implica controlar la fruta sospechosa a cielo abierto con el fin de buscar larvas, una tarea harto complicada. “Las moscas de la fruta pasan fácilmente desapercibidas incluso si la fruta se disecciona”, apunta el responsable de Asaja Málaga.
Por todas estas cuestiones, Asaja demanda de la Comisión un mayor control del sistema y la introducción modificaciones para que el riesgo disminuya porque los datos son evidentes: Las detecciones de ambos géneros de mosca pasaron de 462 en 2011 a 682 en 2012. En el primer trimestre de 2013 ya tenemos 89 detecciones en los controles de entrada europeos. Y estos tipos de mosca de la fruta están presentes en otros 22 países de África. Solo para el mango, provoca pérdidas en estos países entre el 30 y el 70 por ciento de la cosecha.

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