viernes, 26 de julio de 2013

Subproducto, ¿eficaz como fertilizante?

Su aprovechamiento puede ser óptimo para la fertilización de suelos destinados a maíz forrajero y trigo blando de invierno.

Este subproducto puede suponer para los agricultores un importante ahorro económico.

El subproducto resultante de la gestión de residuos orgánicos puede tener un aprovechamiento óptimo para la fertilización de suelos destinados a maíz forrajero y trigo blando de invierno, según un estudio realizado por el Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, NEIKER-Tecnalia.

Este hecho puede suponer para los agricultores un importante ahorro económico con respecto a los fertilizantes minerales. La investigación se ha llevado a cabo en colaboración con ONITEK, empresa dedicada a la gestión y desarrollo tecnológico en materia energética y medio ambiente para la industria agroalimentaria, y ha contado con el apoyo del Departamento de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Vasco.

Los especialistas de NEIKER-Tecnalia han analizado la valorización como fertilizante de los subproductos provenientes del proceso de digestión anaeróbica -proceso de descomposición del material biodegradable en ausencia de oxígeno- de las plantas de gestión de residuos orgánicos promovidas por ONITEK. Los ensayos, realizados en los tres últimos años en las localidades alavesas de Arkaute e Ilarduia, indican que la aplicación del digestato obtiene los mismo resultados que los fertilizantes minerales convencionales para el maíz forrajero y el trigo blando de invierno.

Los ensayos han puesto de manifiesto que se obtiene la misma producción y calidad de grano, por lo que el digestato se muestra como una buena alternativa al fósforo y potasio, y a buena parte del nitrógeno, que aportan los fertilizantes minerales. Los investigadores de NEIKER-Tecnalia calculan que la utilización de digerido en fondo permite un ahorro en la compra de abonos minerales cercano a los 200 euros por hectárea, además de tener un importante valor para el medio ambiente.

El digerido proveniente de las plantas gestión de residuos orgánicos presenta una apariencia similar a un purín de vacuno. Su contenido en nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio lo convierten en un elemento adecuado para su aplicación en los cultivos.

Entre 20 y 39 toneladas por hectárea
El primero de los ensayos se llevó a cabo en 2011 con la aplicación de tres dosis de digerido (20, 29 y 39 toneladas por hectárea) a un a un cultivo de maíz forrajero con riego por aspersión en Arkaute. En la campaña 2011-2012 se estableció en Arkaute un ensayo en trigo blando de invierno con la aplicación de 20 y 30 t/ha. Finalmente, en la campaña 2012-2013 se llevó a cabo la investigación en Ilarduia, también en trigo blando de invierno con la aplicación de 30 t/ha de digerido.

Fuente: www.infoagro.com

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