sábado, 31 de agosto de 2013

La Junta realiza más de 2.300 controles en establecimientos de venta de fitosanitarios y explotaciones

Las actuaciones buscan garantizar el buen uso de estos productos, la seguridad de los agricultores, el respeto medioambiental y la calidad de los cultivos
La Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambientedesarrolló durante 2012 más de 2.300 controles para comprobar el correcto uso y comercialización de los productos fitosanitarios en Andalucía. Esta labor se planifica cada año en el Plan Andaluz de Sanidad Vegetal, que contempla controles sobre la comercialización y la utilización de estos productos. De esta forma, la Junta avanza en la mejora de la sanidad vegetal de los cultivos de la región, la seguridad laboral, la protección del medio ambiente y la calidad y seguridad de los productos agroalimentarios andaluces.
Esta vigilancia se lleva a cabo tanto en empresas dedicadas a la fabricación, formulación y venta de productos fitosanitarios como en puntos de entrega de productos agrícolas por parte de los agricultores y en explotaciones agrarias. En el caso de las actuaciones en esta última ubicación, la Administración regional cuenta con la colaboración del equipo de la Policía Nacional adscrita a la comunidad autónoma y, desde 1994, del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona).
Andalucía dispone actualmente de 1.331 puntos de venta de productos fitosanitarios. Jaén es la provincia con mayor concentración, al alcanzar los 254. En segundo lugar se encuentra Sevilla, con 220 puntos y de venta, seguida por Córdoba, con 216.
En la comunidad autónoma existen además 18 puntos de formulación de fitosanitarios y 654 establecimientos dedicados a la aplicación de los mismos. Así, la región andaluza representa aproximadamente el 30% de las ventas nacionales de estos productos, con unos valores en 2011 de 29.160 toneladas y 199 millones de euros, según los datos de la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas.
Durante el último año, se ha avanzado en conseguir una utilización sostenible de los productos fitosanitarios mediante la publicación del Real Decreto 1311/2012 de 14 de septiembre, por el que se establece el marco de actuación para conseguir un uso sostenible de estas sustancias. La principal novedad introducida por esta normativa es la obligación, a partir del 1 de enero de 2014, de la aplicación de los principios de la gestión integrada de plagas, un aspecto en el que los agricultores andaluces vienen trabajando en los últimos años mediante el uso de sistemas de producción sostenibles como la agricultura ecológica, la producción integrada o las técnicas de control biológico de plagas. En este último aspecto, Andalucía es líder nacional.
Venta de fitosanitarios
Entre otros objetivos, los controles sobre la comercialización de fitosanitarios buscan garantizar que los productos que se encuentran en el mercado estén debidamente autorizados e inscritos en el Registro Oficial de Productos y Material fitosanitario (Ropmf), dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Estas actuaciones, que han ascendido a 195 en el transcurso de 2012, se dirigen a empresas dedicadas a la fabricación, formulación y venta de productos fitosanitarios.
Asimismo, en el desarrollo de los controles se constata también que los suministradores se encuentran inscritos en el Registro Oficial de Productores y Operadores de Medios de Defensa Fitosanitaria (ROPO), que cumplen las condiciones de almacenamiento y trazabilidad exigidas en la normativa vigente y que disponen de personal cualificado para dispensar estos productos.
Utilización de los productos
El Plan Andaluz de Sanidad Vegetal establece actuaciones para verificar la correcta utilización de los productos fitosanitarios por parte de los agricultores. Con este fin se realizan controles en las explotaciones agrarias para comprobar la tenencia del carné de usuario correspondiente, el empleo de los equipos de protección individual necesarios, la correcta autorización de los productos utilizados para el cultivo, la existencia de un cuaderno de explotación y la adecuada gestión de los envases de fitosanitarios vacíos. Asimismo, se toman muestras en los puntos donde los agricultores entregan los productos agrícolas para su posterior análisis en laboratorios acreditados.
En concreto, el año pasado se realizaron 2.108 actuaciones, 380 en explotaciones agrarias y 1.728 en puntos de recepción y acopio de productos vegetales previo a su comercialización.
El uso responsable de los fitosanitarios es de gran importancia para conseguir reducir los posibles riesgos para el medio ambiente y la salud de las personas. Para ello, los agricultores deben seguir estrictamente las indicaciones que se detallan en sus etiquetas y en las condiciones contempladas para su registro. El etiquetado recoge, entre otros aspectos, los cultivos y plagas para los que los productos se encuentran autorizados, así como sus condiciones de utilización, entre las que figuran las dosis, el plazo de seguridad o el número máximo de aplicaciones por ciclo de cultivo.
Además, los agricultores que realizan la aplicación de fitosanitarios deben disponer del carné de usuario profesional, documento que garantiza que sus titulares han recibido la formación adecuada para la manipulación y aplicación de este tipo de productos. En los últimos diez años en Andalucía se han expedido más de 150.000 carnés de usuario profesional de productos fitosanitarios.

Fuente: www.besana.es

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