lunes, 9 de septiembre de 2013

El último temporal de lluvia y granizo

Aragón es la más perjudicada, con cerca de 20.000 hectáreas arrasadas en zonas de producción de cereal, viñedo y frutales.

Ha sido el pedrisco, no la lluvia, la que ha originado mayores problemas.
El último temporal de lluvia y pedrisco que descargó con fuerza en algunas zonas de la Península, sobre todo, en Extremadura, Castilla-La Mancha, Aragón, Andalucía y Comunidad Valenciana, ha provocado daños en unas 30.000 hectáreas de diversos cultivos. Así se desprende de los primeros balances de las por Cooperativas Agro-Alimentarias y las organizaciones agrarias Asaja, COAG, UPA.

Aragón es la comunidad más perjudicada, con cerca de 20.000 hectáreas arrasadas, debido principalmente al pedrisco que cayó en zonas de producción de cereal, viñedo y frutales como el melocotón, la nectarina y el paraguayo.

Si bien, en su territorio hay importantes diferencias en las consecuencias de los fenómenos meteorológicos, con terrenos que presentan daños en el 100 % de sus cultivos y otros en los que los perjuicios sólo alcanzan al 20 %.

En Castilla-La Mancha, 5.000 hectáreas han sido arrasadas por el pedrisco, en zonas donde la uva, a punto de inicio de la vendimia, ha sido la más perjudicada.

En concreto, en los municipios albaceteños de Mahora y Motilleja han quedado inservibles 1.500 hectáreas de cultivo; en Cuenca, los técnicos hablan de daños de hasta un 50 % en la comarca de la Alcarria y de entre un 20 y un 30 % en La Manchuela.

En Toledo, también se han contabilizado, por el momento, unas 1.000 hectáreas afectadas en los municipios de Madridejos, Consuegra o Villafranca de los Caballeros.

Las inclemencias meteorológicas en Extremadura afectaron a 4.000 hectáreas, de las que 1.500 han quedado afectadas, y se corresponden con zonas regables de frutales, arroz y maíz, y en olivar de Cabeza del Buey y Fuente de Cantos.

En el caso de Andalucía, hay un balance dispar, con amplias zonas de olivar en Jaén que han recibido bien el agua, y otras, como Bélmez de la Moraleda, Jódar o Huelma, en las que las precipitaciones fueron intensas y provocaron la caída al suelo de mucha aceituna.

En Granada, la comarca de los Montes Orientales sufrió daños por fuertes lluvias y granizo, causando daños en terrenos de olivar, hortícolas y frutales, que aún están por evaluar.

Alicante y Valencia son las dos provincias de la Comunidad Valenciana donde las tormentas se dejaron sentir con mayor fuerza.

Cayó granizó en la comarca alicantina de Villena y afectó, fundamentalmente, a la uva de vinificación, hortalizas y frutales; en Valencia, las lluvias registradas han perjudicado a las variedades más tempranas de arroz y a la uva.

Desde las organizaciones agrarias han apuntado que no se han visto afectadas extensas áreas de cultivo, sino zonas concretas, y que ha sido el pedrisco, no la lluvia, la que ha originado mayores problemas.

Fuente: www.infoagro.com

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