lunes, 1 de diciembre de 2014

El cultivo de la Aralia


Esta familia constituye un género que comprende a unas 68 especies. La especie más cultivada como plantas de interior es Aralia japonica.

 
1. Taxonomía y Origen
2. Morfología
3. Requerimientos edafoclimáticos
4. Propagación
5. Técnicas de cultivo
6. Plagas y enfermedades
6.1. Plagas
6.2. Enfermedades
7. Fisiopatías

1. TAXONOMÍA Y ORIGEN


FamiliaAraliaceae
GéneroAralia
EspecieA. japonica
Nombre comúnAralia, árbol de argélica

Esta familia constituye un género que comprende a unas 68 especies procedentes de Asia (Japón y China), América y Australia. 

La especie más cultivada como plantas de interior es Aralia japonica, también conocida como Aralia sieboldii y como Fatsia japonica.

2. MORFOLOGÍA

Este género incluye especies que pueden ser árboles de hoja caduca, arbustos o herbáceas rizomatosas de hoja perenne.

Hojas: Palmatilobadas (el número de lóbulos depende de la especie), de color verde oscuro brillante y largo peciolo. En algunas especies pueden estar cubiertas de barbas.
Hojas de la Aralia. Fotografía: Otota DANA

Flores: Flores blancas en panícula terminal. A. japonica puede florecer cuando se cultiva al aire libre. El período de floración es desde otoño hasta comienzos de invierno. 
Flor de Aralia. Fotografía: MAMJODH

Fruto: El fruto es una drupa de color azul oscuro.
Fruto de la Aralia. Fotografía: Jill Jellidonut
Fruto de la Aralia. Fotografía: Leonora Enking

Aralia japonica es un arbusto ramificado desde la base, que puede alcanzar hasta los 2-4m de altura. Presenta hojas con ocho lóbulos y borde serrado, de color verde brillante y con un largo peciolo. Las flores blancas en panícula terminal emergen al cabo de varios años, dando lugar finalmente a drupas de color azul oscuro.

En algunos ejemplares se pueden llegar a obtener hasta tres formas distintas de hojas: 1) cotiledones, 2) hojas juveniles puntiagudas y aserradas y 3) hojas adultas similares a las de otras aralias, aunque de color bronce.

3. REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS

Temperatura: La temperatura óptima de A. japonica es de 16 a 21 ºC, aunque soporta un amplio rango de temperaturas. No tolera demasiado bien ambientes muy calurosos, pero sí las bajas temperaturas (10ºC).

En verano, A. japonica requiere buena ventilación y refugio de radiación solar directa.

Humedad: Tolera un amplio rango de condiciones de humedad. En A. japonica es conveniente rociar regularmente las hojas con agua. 

- Luz: A. japonica “Variegata” requiere bastante luz (30.000-45.000 lux), aunque no radiación solar directa. Otras especies como A. japonica, se adaptan a condiciones de sombra.

- Riego: En verano, la frecuencia de riego debe ser de dos veces por semana, manteniendo constantemente húmedo el sustrato. En invierno, se reduce la frecuencia de riego a una vez por semana, evitando que la maceta se seque por completo. 

A. japonica no soporta sustratos encharcados y pierde las hojas si se deja drenar excesivamente.

4. PROPAGACIÓN

La propagación normalmente se lleva a cabo por semilla, excepto en las variedades variegadas, que se realiza por esqueje terminal.

Las semillas se colocan en bandejas multilóculos de 7-8 cm. La germinación se produce a los 20-25 días a 20ºC.

5. TÉNICAS DE CULTIVO

Fertirrigación: Se debe fertilizar en los meses de primavera-verano con fertilizantes líquidos ricos en nitrógeno para mantener el color óptimo de la hoja.

Poda: La poda se debe realizar en los meses de primavera. Únicamente se practica una poda de formación y limpieza. 

6. PLAGAS Y ENFERMEDADES

6.1. Plagas

Las plagas más comunes de este género son los ácaros, cochinillas y pulgones.

Araña roja: Aparece en condiciones de ambiente seco. Los síntomas que se manifiestan son pequeñas punteaduras amarillentas con posterior abarquillamiento, sequedad y caída de la respectiva hoja. Además, se observan pequeñas telarañas en el envés de la hoja.

Para el control de dicha plaga se deben aumentar las condiciones de humedad para evitar así el desarrollo de la misma. Si el ataque es severo se debe recurrir al control químico con productos ricos en azufre.

Cochinillas: Los síntomas que aparecen son unas pequeñas manchas pardas-rojizas en el envés de las hojas. Esta plaga, además, segrega una sustancia azucarada, donde se instala el hongo negrilla.

Para controlar esta plaga, se puede utilizar alcohol metílico o un insecticida sistémico. Posteriormente, se deben lavar las hojas con agua jabonosa y enjuagarlas correctamente.

- Pulgón: Estos insectos se instalan en el envés de las hojas. Los síntomas son manchas amarillas en los puntos de picadura, enrollamiento y deformación de las hojas. También segregan una sustancia azucarada donde se instala la negrilla.

Si el ataque es severo, se recurre al control químico.

6.2. Enfermedades

Las aralias pueden verse afectadas por enfermedades foliares causadas por Alternaria yPseudomonas y por podredumbres de raíz causadas por Phytophthora y Pythium.

- AlternariaLos síntomas que provocan estos hongos son manchas amarillas en forma de anillos concéntricos en las hojas, las cuales posteriormente se tornan de color pardo. Las hojas enfermas se deben eliminar.

Para el control de dicho hongo, es necesario evitar la presencia de agua libre en las hojas y, en caso de ser necesario, aplicar fungicidas autorizados.

- PseudomonasSon bacterias que afectan a las hojas provocando una pudrición marginal en las mismas. 

Para el control de esta bacteria es necesaria la intervención con productos químicos.

- Phytophthora y PythiumEstos patógenos habitan en el suelo, por lo que afectan a la raíz de la planta provocando un retraso en el crecimiento y el marchitamiento de la misma. 

El control de estos hongos es difícil. Lo más conveniente es recurrir a medidas preventivas como emplear material vegetal libre de enfermedad, sustrato con un buen drenaje, evitar encharcamiento, desinfección del sustrato, herramientas de poda, etc.

7. FISIOPATÍAS

- Clorosis foliar: Las hojas se tornan a un color verde pálido como consecuencia de posibles carencias nutricionales.
- Caída de hojas: A temperaturas extremas (superiores a 21ºC o inferiores a 8ºC) y baja humedad relativa, las hojas tienden a marchitarse.

Fuente: Redacción Infoagro

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