martes, 17 de marzo de 2015

El cultivo de la Palmera datilera

El cultivo de la Palmera datilera
La palmera datilera es una especie de origen desconocido, pero probablemente sea nativa del norte de África o Arabia. Por lo general, esta palmera es simbólica de los climas cálidos.
1. Taxonomía y origen
2. Morfología
3. Requerimientos edafoclimáticos
4. Propagación
5. Técnicas de cultivo
6. Plagas y enfermedades
6.1. Plagas
6.2. Enfermedades
7. Fisiopatías

1. TAXONOMÍA Y ORIGEN


FamiliaArecaceae
GéneroPhoenix
EspecieP. dactylifera
Nombre comúnPalmera datilera, Palma de dátiles

La palmera datilera es una especie de origen desconocido, pero probablemente sea nativa del norte de África o Arabia. Por lo general, esta palmera es simbólica de los climas cálidos.
Phoenix dactylifera. Foto: Ashley Basil

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2. MORFOLOGÍA
Phoenix dactylifera es un árbol dioico, esbelto que puede alcanzar 25-30m de altura y 30-50cm de diámetro.

Sistema radicular: Presenta un sistema radicular muy fasciculado con raíces fibrosas y poco engrosadas. Como ocurre en la mayoría de las palmeras, a medida que las raíces mueren, son sustituidas por otras nuevas. Sus raíces pueden profundizar hasta unos seis metros y extenderse en un radio de 18m aunque depende del tipo de suelo y del tamaño de la palma.

Estípite: Presentan un estípite robusto, recto y de igual grosor en toda su longitud. Dependiendo de la especie, puede alcanzar de 25-30m de altura. Esta cubierto por las bases de las hojas muertas, que con el tiempo caen, dando lugar a una forma romboidal característica.
Foto: Green Optics

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En la parte inferior suele presentar numerosas raíces adventicias que dan lugar a hijuelos, particularmente cuando la palma aún es joven, por tanto, se pueden desarrollar plantas múltiples si no se podan.

Bastantes ejemplares presentan hijuelos en la base del tronco formando espectaculares grupos.

Hojas: Las hojas son pinnadas y con numerosos foliolos verde-azulados, lanceolados y plegados longitudinalmente hacia el haz. Dichos foliolos presentan diferentes tamaños a lo largo del raquis, siendo 1) los inferiores más cortos, rígidos y punzantes, 2) los intermedios más largos (30-40cm) y 3) los superiores cada vez más pequeños.

El raquis de la hoja está ligeramente comprimido lateralmente, presentando su máximo ensanchamiento en la base.

Flores: Las flores son unisexuales, pequeñas y se agrupan en una inflorescencia muy ramificada denominada espádice. Dichas inflorescencias nacen desde las axilas de las hojas. Al inicio de su desarrollo, éstas se encuentran en el interior de un órgano protector denominado espata.

Las flores masculinas constan de un cáliz trilobado, corola con tres pétalos de color crema y seis estambres. Son portadas en profusión en raquis largos, delgados, erectos y ramificados.

Las flores femeninas, por lo general, son más grandes que las masculinas. Constan de un cáliz formado por tres sépalos, una corola de tres pétalos de color amarillo y un óvulo súpero formado por tres carpelos unidos. El raquis de la inflorescencia femenina es más fuerte y con más varas laterales que se vuelven colgantes por el peso del fruto en ellas. Normalmente, solo se desarrolla uno de los tres ovarios presentes.

Frutos: El fruto es una baya denominada dátil, el cual se caracteriza por presentar forma oblonga-ovoide, lisa, con mesocarpio carnoso y endocarpio membranoso y de coloración variada (amarillo, amarillo-verdoso, anaranjado o rojo). Tiene un tamaño de 3-9cm de largo y 2,5cm de diámetro.

El periodo de germinación de las semillas es de aproximadamente un mes.

3. REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS
La palma datilera se cultiva principalmente en zonas áridas y semiáridas, donde los veranos son largos y calurosos, sin precipitaciones, y la humedad relativa es muy baja durante el período de maduración de la fruta (Soler, 1993; Zaid y de Wet, 2002).

- Temperatura: La palmera datilera es la especie frutal que mayores diferencias climáticas tolera pero a la vez es la más exigente para conseguir un adecuado desarrollo y fructificación.

Esta palmera puede soportar 1) temperaturas inferiores a -5ºC si se encuentra completamente en reposo y si éstas se prolongan durante periodos cortos de tiempo y 2) temperaturas superiores a los 50ºC si se riega. No obstante, bajo estas condiciones, el desarrollo y la fructificación cesan.

El umbral de crecimiento de esta palmera oscila entre 7-32ºC. Por debajo de 7ºC el crecimiento de la palmera se detiene; por encima de dicha temperatura mantiene un crecimiento estable hasta alcanzar los 40ºC que entonces la tasa de crecimiento disminuye.

Por lo general, es necesario un periodo de relativa inactividad para formar las reservas de carbohidratos en el fruto.

- Humedad: En el momento de maduración del fruto, la planta requiere de humedad relativa baja. En periodos húmedos, la cosecha puede reducirse considerablemente y los frutos tener menor calidad.

- Sustrato: La palmera datilera prospera en casi cualquier tipo de suelo, pero en general, se suele cultivar en suelos arenosos.

Presenta gran tolerancia a sequía y salinidad. Puede sobrevivir en suelos con contenidos en sales solubles del 3% y 3,5% si la lixiviación es del 7%. Por el contrario, si éste supera el 6%, el crecimiento se detiene (Klein y Zaid, 2002).

Un sustrato adecuado para el cultivo de Phoenix dactylifera estaría compuesto por: 1/3 de tierra de jardín, 1/3 de turba o 1/3 de mantillo y un pH en torno a 6.

Riego: En ambientes calurosos se recomiendan riegos frecuentes. Con temperaturas bajas, se recomienda disminuir las dotaciones de riego ya que el crecimiento es lento y la transpiración escasa.

Las necesidades de agua también dependen del sustrato empleado. Los sustratos ligeros, al secarse más rápidamente, precisan riegos más frecuentes y de una menor dotación. En un sustrato de tipo medio, es aconsejable un riego semanal pero evitando encharcamientos. Se debe comprobar la humedad del sustrato cada 3 o 4 días.

En plantaciones cultivadas en suelos salinos se debe tener en cuenta el aporte adicional de agua para favorecer la lixiviación.

4. PROPAGACIÓN
La palma datilera puede propagarse por medio de semillas, hijuelos o propagación in vitro.

Propagación por semillas o reproducción sexual: Las plantas procedentes de semillas son muy heterogéneas por lo que la progenie es muy variada. Por tanto, es muy probable que los caracteres de interés se pierdan. Por esta razón, se recomienda la reproducción sexual cuando se desee mejorar o adaptar biológicamente la especie.

- Propagación por hijuelos o reproducción asexual: Las variedades comerciales de la palmera datilera se propagan por medio de hijuelos.

Phoenix dactylifera
 es una de las pocas palmeras que producen hijuelos y por tanto, se pueden propagar como clones.

Los hijuelos se suelen producir durante los primeros años de vida de la planta (10-15 años desde su fecha de plantación), en función de la variedad y del manejo del cultivo. Se deben extraer de la planta madre con la mayor proporción de rizomas posibles, cuando éstos han alcanzado un diámetro de 25cm como mínimo (Soler, 1993).

Es importante realizar riegos frecuentes durante varios días antes de dicha separación, pasa así asegurar que, una buena parte de tierra que rodea a las raíces queda adherida a ellas.

Si los hijuelos no se necesitan como material de propagación deben de eliminarse.

Las ventajas de la propagación por hijuelos son las siguientes:
1. Las plantas obtenidas son iguales a la planta madre.
2. El fruto del hijuelo es de la misma calidad que el de la planta madre.
3. El hijuelo da fruta transcurridos 3-4 años.

Sin embargo, la propagación de hijuelos no es muy práctica, ya que es una técnica muy laboriosa y que, en numerosas ocasiones no logra satisfacer grandes necesidades de material vegetal. Además, puede promover la dispersión de plagas y enfermedades (Zaid y de Wet, 2002).

- Propagación in vitro: Las ventajas de las técnicas in vitro,con respecto a otros tipos de multiplicación son las siguientes:
1. Las plantas obtenidas están libre de virus y enfermedades.
2. Menores costes de producción si ésta es a gran escala.
3. Plantas idénticas a la planta madre.
4. El 100% de las plantas son hembras.
5. Rápida entrada en producción.

La extracción de yemas axilares ha permitido su estudio histológico, en el cual ha mostrado su estructura meristemática sencilla y sin rasgos de diferenciación.

El cultivo de estas yemas axilares con una fase inicial en medio líquido, ha dado lugar al desarrollo mayoritariamente floral con mezclas de estructuras vegetativas y florales. Algunas yemas, aunque pocas, tiene un desarrollo exclusivamente vegetativo.

Todos estos resultados han demostrado que la determinación floral de este tipo de explanto(tejido vivo separado de un órgano y transferido a un medio artificial de crecimiento) no es absoluta, presentando un gran interés para la investigación de la organogénesis de la palmera datilera.

5. TÉCNICAS DE CULTIVO
- Siembra: Las semillas se deben recolectar cuando hayan alcanzado la madurez fisiológica. Dicho momento se manifiesta normalmente por el cambio de color del epicarpio.

Durante el transporte de las semillas hasta los viveros comerciales, deben ser tratadas con insecticidas y fungicidas para evitar la aparición de enfermedades. Sin embargo, en ocasiones este tratamiento es demasiado severo, ya que la desecación a que a veces se somete a las semillas o frutos para evitar los ataques de hongos y bacterias, se traduce en un aumento de los períodos de latencia y a una disminución del poder germinativo. Por tanto, es fundamental conservar las semillas con un moderado nivel de humedad.

La siembra se debe realizar al inicio de la primavera. Se lleva a cabo sobre bandejas o bancadas con calefacción (20-30ºC) sobre una cama de turba constantemente húmeda. La germinación se mejora introduciendo la semilla durante 48 horas en agua a 30ºC. En ocasiones, la siembra se realiza directamente en macetas de cultivo.

Se debe tener en cuenta que esta planta hibrida con facilidad con Phoenix canariensis, por lo que no debe recogerse semilla de plantas que tengan próximos pies de esta especie.

- Trasplante: En Phoenix dactylifera, la época de mayor idoneidad y tolerancia al trasplante es a principios de verano.

Independientemente de los atributos ornamentales, los criterios de selección de la especie a trasplantar son los siguientes:

Aspectos relacionados con el emplazamiento original:
- Ecológicos: Condiciones ecológicas similares.

Aspectos relacionados con el emplazamiento definitivo:
- Edafoclimáticos: Tolerancia a condiciones edafoclimáticas.
- Sanitarios: Tolerancia a plagas y enfermedades.
- Medioambientales: Tolerancia a condiciones medioambientales.

Elaboración del programa de trasplante

1. Protección física del ejemplar 
mediante 1) vallado para proteger la planta desde el tronco y 2) utilizando protectores de tela metálica y geotextiles.

2. Saneamiento: Si se determina la presencia de plagas o enfermedades se combatirán con los productos fitosanitarios adecuados.

3. Poda y cirugía aérea: Esta fase del programa es muy importante ya que la palmera debe iniciar un nuevo proceso de rizogénesis a partir de sus reservas. En el caso de la palmera datilera 1) se reduce la mitad de su corona más funcional (la formada por las hojas que aún no penden y no presentan en los ápices de sus foliolos signos de senectud), aunque muchas de estas hojas pronto amarillean y ceden sus elementos nutritivos al resto. Se deben 2) eliminar tanto las inflorescencias como los frutos de la palmera. 3) Si el tronco de la palmera presenta restos de vainas y peciolos, hay que dejarlos hasta que el ejemplar esté situado en su nuevo emplazamiento. 4) Si el estípite presenta oquedades, se debe limpiar y posteriormente aplicar fungicidas. 5) Puede ser de utilidad la utilización de fungicidas de impregnación, productos cicatrizantes y espumas de poliuretano expandidas para el relleno de cavidades.

4.
 Arranque: Antes de proceder a la extracción, se debe realizar un riego el día anterior con el fin de mantener el sustrato húmedo. Seguidamente, se debe realizar una zanja alrededor de la planta.

Es conveniente que el cepellón sea grande y con forma tronco-cónica. Para la protección del mismo, se debe envolver con tela metálica, geotextil o incluso cubrirlo de escayola.

5. Cortes limpios de raíces:
 El corte de raíces genera, además de ramificación, la emisión de nuevas raicillas, lo cual permite tras un repicado previo (3-4 meses), dan lugar a cepellones de menor tamaño que facilitan las operaciones. Después del corte se aplican fungicidas. El porcentaje de raíces cortadas será aproximadamente del 40-50%, siempre que se lleve a cabo a unos 25-30cm de longitud.

6. Transporte:
 El transporte se debe realizar en camiones adaptados para dicho proceso. Se debe evitar la aparición de heridas sobre todo las del estípite ya que éstas nunca serán disimuladas por la actividad de la palmera.

Es recomendable colocar telas de protección en las hojas para minimizar la transpiración durante el transporte.

7. Plantación: 
Se deben tener en cuenta las dimensiones del cepellón en relación a las del vaciado realizado para éste. En la colocación de la palmera hay que tener en cuenta que debe estar en la misma orientación y reducida a un nivel de 40-50cm respecto de su lugar de origen.

Una vez establecida la palmera, deberá incorporarse materia orgánica en el fondo y en la periferia para favorecer el geotropismo positivo de la palmera datilera. En el caso de grandes diferencias edáficas, se realiza un vaciado muy superior al necesario y se rellena con tierra del lugar de origen.

Finalmente, el ejemplar se debe regar hasta que el cepellón quede empapado y asegurando que no haya bolsas de aire.

8. Operaciones de post-trasplante: 
Normalmente, las palmeras presentan estrés post-trasplante muy fuerte, el cual se manifiesta con debilitamiento y caída de hojas. Para atenuar dicho estrés, se deben realizar una serie de operaciones:

- Riegos periódicos después de la plantación.
- El ejemplar trasplantado se estabilizará, bien anclando el cepellón bajo tierra o bien con tutores o cortavientos que sujeten su parte aérea.
- Una vez que aparecen los primeros síntomas de arraigue (aparición, desde el centro del cogollo, de nuevas hojas) se recomienda aplicar un abono complejo de liberación lenta (2-1-1) cada 3-4 meses, acompañado de pulverizaciones foliares ricas en microelementos.
- Se debe hacer un control y un seguimiento periódico de la estabilidad del ejemplar.

9. Poda y limpieza: La poda en la palmera se realiza principalmente para:
- Evitar el desprendimiento de hojas secas que podrían causar daños a personas.
- Hacer que la palmera sea menos vulnerable a incendios.
- Eliminar las hojas afectadas por plagas y enfermedades.
- Facilitar la aplicación de productos fitosanitarios.
- Proporcionar mayor belleza al ejemplar y a su entorno.
- Adecuar la palmera a las necesidades de uso del espacio donde se desarrolla.

Este trabajo se debe efectuar durante el invierno, ya que en los meses fríos, el picudo rojo no aparece.

La poda de las palmeras consiste en la eliminación de hijuelos para impedir su desarrollo, eliminación de hojas muertas o enfermas y eliminación de racimos de frutos. Es importante quitar solo aquellas hojas secas o semisecas, respetando al máximo la forma natural de la copa.

En el caso de requerir una poda de hojas verdes, se eliminará una sola corona madura, en ningún caso las adultas.

Durante la poda y limpieza, los cortes han de ser siempre limpios, sin provocar desgarros. No se deben emplear espuelas ni producir heridas en el tronco para acceder a la copa, ya que no cicatrizan y constituyen un medio ideal para la entrada de patógenos.

Las herramientas de corte y materiales que se utilizan son:
Herramientas de corte para palmera datilera
Operaciones de podaHerramientas
Corte de hojasMárcola, motosierra
Eliminación de inflorescencias-infrutescenciasGancho de palmero, márcola
Eliminación de hijuelosSerrucho de jardinero, motosierra
Limpieza de estípiteMotosierra

10. Polinización: La polinización natural de la palmera datilera se realiza lleva a cabo por la acción del viento. Generalmente el amarre de la fruta es poco satisfactorio por lo que resulta necesaria la polinización artificial, la cual se puede realizar de forma manual. Consiste en decapitar flores masculinas en el momento en el que se produce la maduración de su polen y seguidamente, esparcir dicho polen sobre el estigma receptivo de las flores femeninas.

11. Fertilización: 
En cuanto a la fertilización, las palmeras no son muy exigentes. No obstante, se puede realizar un abonado mineral u orgánico.

En cuanto al abonado orgánico, se recomienda mezclar, aproximadamente un kilogramo de materia orgánica con el sustrato. De esta manera, se produce una liberación lenta de nutrientes. Respecto al abonado mineral, resulta adecuado un abono complejo 15-15-15.

La fertilización debe ser mayor durante los meses de verano, cuando su actividad de crecimiento es mayor. Durante el invierno, es común la aplicación de abonos foliares para prevenir posibles carencias.

6. PLAGAS Y ENFERMEDADES

6.1. Plagas
Cochinilla roja de la palmera (Phoenicococcus marlatti)Esta plaga se localiza en la base de hojas jóvenes y adultas, siempre en zonas profundas al resguardo de la luz. También se encuentran en zonas húmedas del tronco. Aparecen punteaduras amarillas ocasionadas al succionar la savia, las cuales posteriormente derivan en una desecación de foliolos, raquis e inflorescencias. Además, segrega melaza azucarada donde se instala el hongo negrilla.

Es una plaga muy frecuente y se puede combatir con productos específicos para este tipo de parásitos. Las pulverizaciones se deben realizar a un intervalo de 2-3 semanas. Se deben eliminar las plantas que se encuentren muy afectadas y rotar los productos fitosanitarios para evitar fitotoxicidades y aparición de posibles resistencias.

- Picudo de la palmera (Diocalandra frumenti)Se trata de un coleóptero, cuyas larvas excava galerías en las raíces, hojas, frutos e inflorescencias, lo que deriva en el amarilleamiento y desecación de los mismos. Además, estos insectos pueden casar daños indirectos al ser vectores de enfermedades fúngicas.

Se recomienda dar un tratamiento con productos químicos autorizados después de la poda, así como el sellado de la herida producida por dicha actividad.

Las condiciones para la poda son las siguientes:
- Poda de hojas secas y senescentes, sin cortarlas a ras de estípite, conservando aquellas tábalas que estén fuertemente adheridas y eliminando aquellas que se desprendan fácilmente.
- Amarrar las hojas verdes en palmeras pequeñas.
- La cicatriz resultante del corte de hojas se debe tratar con aceite mineral de verano y posteriormente se aplicarle una pintura al aceite de color teja.
- Los restos de poda deben transportarse tapados con material plástico o similar hasta un vertedero autorizado.
- Para el control de esta plaga se recomienda la limpieza de estípites acompañada con la aplicación de un producto fitosanitario (fungicida e insecticida autorizado). No se debe realizar el cepillado de los mismos.

Gorgojo rojo de las palmeras 
(Rhynchophorus ferrugineus)El gorgojo rojo, también conocido como picudo rojo, pertenece a la familia de los Curculiónidos. El adulto presenta el rostro alargado y curvado (2-5cm de longitud). El color dominante es el pardo rojizo anaranjado con lunares oscuros sobre la parte dorsal del tórax. Sus larvas pueden superar los 5cm de longitud durante su último estadío y poseen una gruesa cápsula cefálica de color marrón oscuro brillante provista de poderosas mandíbulas.

Esta plaga siente predilección por las palmeras del género Phoenix, principalmente porPhoenix canariensis y, en menor grado, por Phoenix dactylifera.

El picudo rojo completa su ciclo en el interior de la palmera, bien en la corona o bien en diferentes zonas del estípite. Cuando la entrada de este insecto es por la corona, las hojas jóvenes y centrales no se desarrollan bien y los foliolos presentan mordeduras y aspecto caído. En estado más avanzado, las hojas se rompen y caen. Si afectan a la yema apical, la palmera muere.

Si la entrada se produce a través de las heridas del estípite, los daños son menos drásticos y se podría controlar al principio de la infestación.

Para el control del picudo rojo, las medidas preventivas son muy importantes.

1. Con la realización de podas en verde o intensas, la palmera libera una sustancia (Kariomona) que produce atracción sobre el picudo. Para reducir el grado de dicha atracción, es recomendable: 1) Evitar la poda en la época de mayor actividad de la plaga, limitándola a los meses más fríos. 2) Realizar podas únicamente en ramas viejas, secas y enfermas. 3) No realizar podas drásticas. 4) En el caso de cortar hojas verdes, se debe sellar los cortes con un mástic.

2. Evitar nuevas plantaciones de palmeras más susceptibles en zonas infestadas.

3. Realizar capturas masivas con trampas cebadas con atrayentes sintéticos (feromonas de agregación y sinérgicos vegetales o Kairomonas). Con esta labor se consigue: 1) Atraer a los adultos del insecto hacia las trampas para así, evitar su dispersión. 2) Realizar capturas masivas con el fin de reducir la plaga. 3) Monitorear las poblaciones, para así, determinar el momento de aplicación de fitosanitarios.

4. Es conveniente realizar tratamientos preventivos cada 45 días con productos autorizados.

5. Si la infestación es severa, lo más adecuado es el arranque y destrucción controlada de la palmera. A continuación se describen los pasos a realizar:

6. Protección y aislamiento de la zona: Se trata de extender plásticos en el suelo alrededor de la palmera afectada, para así, facilitar la recogida de todos los restos de palmera.

7. Eliminación de hojas: Se trata de eliminar todas las hojas de la palmera seguido de un tratamiento fitosanitario y posterior empaquetamiento de las mismas.

8. Corte de corona y estípite: Consiste en realizar un tratamiento fitosanitario en la corona seguido de la envoltura con plástico de la misma, para así evitar la salida de adultos. Posteriormente se debe cortar el estípite próximo al nivel del suelo, y dividirlo en partes. El tocón resultante se debe sellar con un mástic.

9. Transporte del material infectado: Se trata de llevar todo el material infectado a un vehículo especializado, dejando toda la zona limpia de restos de palmera.

10. Eliminación del material infectado: La eliminación de los restos puede hacerse o bien mediante la trituración de los mismos en un tamaño lo suficientemente pequeño como para asegurar la destrucción de la plaga, o bien, mediante el enterrado de los restos después de someterlos a un tratamiento fitosanitario.

11. Realización de tratamientos fitosanitarios en palmeras próximas a la afectada.

Control biológico
- Empleo del hongo Beauveria bassiana, que es parásito del picudo rojo.
- Empleo de nematodos entomopatógenos. Steinernema carpocaspsae es un nematodo que ha demostrado ser eficaz para el picudo rojo.

Control químico
- La aplicación de productos químicos se debe realizar teniendo en cuanta las indicaciones que presentan sus etiquetas. Los tratamientos se deben realizar en función de la actividad del picudo. En el hemisferio norte, la actividad de dicho insecto comienza en abril, que se desarrolla hasta junio-noviembre, donde alcanza sus máximas poblaciones. Durante los meses de invierno, los tratamientos fitosanitarios se deben realizar más espaciados.
- Las aplicaciones de los productos, se han de hacer sobre el cogollo y la parte superior del tronco, para que así penetre bien por todas las zonas.

Apate monachusEs de color marrón oscuro brillante y suele atacar fundamentalmente a palmeras jóvenes.

Las larvas perforan galerías en los nervios principales de las hojas, dando lugar a un progresivo amarilleo de las mismas, hasta que finalmente acaban secándose. Estas galerías son de dimensiones considerables, y en cada una de ellas, puede haber varias larvas. Frente a estos daños, la palmera se defiende emitiendo una sustancia espesa y gomosa.

Se trata de una plaga difícil de controlar, por tanto, los medios de lucha se basan en la eliminación y posterior quema del material vegetal afectado.

Coccotrypes dactyliperda
Se trata de un escolítido con una amplia distribución en la zona mediterránea. Este insecto daña las semillas y los frutos, siendo éstos fuente de inóculo.

El individuo adulto perfora el fruto y el hueso donde hace la puesta, y la larva daña el hueso y la plántula recién germinada. Las plantas afectadas presentan síntomas de marchitez. Las galerías presentes en los frutos son irregulares, profundas y provocan la caída de frutos inmaduros.

El control de esta plaga resulta complicado. Se recomienda: 1) tratar con productos que actúen por inhalación y de forma controlada para evitar la aparición de resistencias, 2) desinfectar las semillas antes de la siembra y 3) eliminar las partes afectadas.

- Mythimna joannisi
Es un lepidóptero originario del continente africano y distribuido en el territorio español. Su ciclo biológico consta de una generación anual. La oruga inverna en el interior de la palmera y los adultos emergen durante el verano.

Se trata de una plaga especialmente importante en viveros. La larva taladra la parte central y consume el cogollo de la palma, provocando en ella un retraso en su desarrollo y crecimiento.

Aunque esta plaga no llegue a provocar la muerte de las palmeras, produce daños estéticos que merman la calidad de la planta y por tanto su valor como ornamental.

Se trata de una plaga difícil de controlar, por tanto los medios de lucha se basan en la eliminación del material vegetal infectado.

6.2. Enfermedades
Botryodiplodia theobromae: Se trata de un hongo que aparece bajo condiciones de humedad relativa alta. Los síntomas que produce son: hojas con zonas secas, manchas necróticas elípticas en el raquis, en los foliolos y en la zona de inserción de los mismos y formación de pequeñas pústulas y picnidios de color oscuro sobre el tejido muerto.

Es una enfermedad, que aunque habitualmente no llegue a causar graves daños, en determinadas situaciones puede llegar a producir la muerte de la planta.

Para el control de este hongo es necesario la realización de medidas preventivas junto a tratamientos químicos cuando la infección sea severa.

- En vivero se deben evitar humedades excesivas.
- En plantas adultas se recomienda eliminar las hojas senescentes para favorecer la aireación de la corona.
- Se recomienda el manejo cuidadoso de las plantas para reducir las heridas que favorecen la infección de este hongo.
- Eliminar los restos vegetales infectados, ya que en ellos se forman con mucha facilidad conidios que pueden dispersar la enfermedad.
- La lucha química se centra en tratamientos a la parte aérea de la planta.

Falsa roya o carbón de las hojas (Graphiola phoenicis)Este hongo tiene preferencia por las hojas senescentes, causando manchas amarillas en las mismas. También se observan pequeñas pústulas, especialmente en los peciolos, de las cuales se desprenden las esporas de dicho hongo.

Se recomienda vigilar su aparición mediante control químico preventivo, eliminar y quemar las hojas infectadas y evitar mojar el follaje.

7. FISIOPATÍAS
El exceso de riego y una plantación muy profunda pueden provocar asfixia radicular y muerte de la palmera.
- Temperaturas inferiores a los 0ºC durante un periodo prolongado pueden producir trastornos metabólicos que conducen a daños en las hojas. Temperaturas inferiores a -6°C provocan que los márgenes de las hojas se vuelvan cloróticos y se sequen.
- El exceso de calor y baja humedad provocan el marchitamiento de las hojas.

Fuente: Redacción Infoagro

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