martes, 17 de marzo de 2015

La fiebre del caqui arruina a los viveros

El auge por el cultivo del caqui y su expansión causa un déficit en la oferta de plantones en los viveros.

En la actualidad, cerca del 50 por ciento de los plantones son de origen irregular.
El auge experimentado por el cultivo del caqui en la Comunitat Valenciana durante los últimos años, debido a los márgenes de rentabilidad que proporciona a sus cultivadores, está teniendo también una serie de efectos indeseables sobre los que alerta la Asociación Profesional de Flores, Plantas y Tecnología Hortícola de la Comunidad Valenciana (ASFPLANT).

Concretamente, los viveristas agrupados en esta entidad explican que la fiebre por el cultivo del caqui y su consiguiente expansión causó un cierto déficit en la oferta de plantones disponibles en los viveros, una circunstancia que ha propiciado  la aparición de un mercado negro basado en la reproducción clandestina de este tipo de plantas y su posterior e ilegal comercialización.

Esa tendencia no ha hecho más que crecer en los últimos tiempos, hasta el punto de que en estos momentos alrededor del 50% de los plantones de caqui que se adquieren en la Comunitat Valenciana son de origen irregular, es decir, proceden directamente de un mercado negro que no está sometido a ninguno de los controles de calidad y sanidad vegetal que sí deben superar los viveros legales.

Los efectos de ese mercado clandestino creado en torno a los plantones de caqui están siendo devastadores para las empresas viveristas que sí cumplen todos los requisitos legales, ya que esa oferta paralela, que no ha dejado de crecer, supone una competencia desleal de primer orden que se materializa en unas ofertas a precios reventados que se sitúan en torno a un 50% por debajo de las cotizaciones vigentes en el mercado regular. El resultado es que la adquisición de plantones de caqui en el mercado negro va en aumento con el consiguiente perjuicio para los viveros.

De acuerdo con los cálculos efectuados por ASPLANT, estas prácticas fuera de la ley están acarreando unas pérdidas a los viveristas legales de unos ocho millones de euros, lo cual, y teniendo en cuenta que la estabilidad financiera de la mayor parte de este tipo de empresas es muy ajustada y que el caqui suele ser uno de sus productos estrella, compromete seriamente el futuro de muchas de ellas.

Pero no sólo los viveros son víctimas de esta situación manifiestamente ilegal. La propia sanidad vegetal del cultivo del caqui, la calidad de las plantas también sufre un considerable deterioro, ya que el material que se distribuye en ese mercado negro no está ni revisado ni vigilado ni autorizado por la Administración, lo cual lo convierte, además, en una posible vía de transmisión de nuevas plagas y enfermedades.

ASFPLANT considera que las distintas administraciones deben tomar cartas en el asunto de manera urgente y poner coto a esta situación porque lo que está sucediendo es muy grave. No hay que perder de vista, entre otras cosas, que todo el dinero que se mueve en torno a ese mercado negro escapa por completo al control de Hacienda y la Agencia Tributaria debería decir algo al respecto, al igual que también sería necesario que la conselleria de Agricultura, en colaboración con otras administraciones, actuase de manera contundente para frenar una práctica cada vez más extendida y que resulta inaceptable desde cualquier punto de vista.

Fuente: infoagro.

0 comentarios:

Publicar un comentario