Según la publicación estadounidense especializada Olive Oil Times, en una reciente reunión de la junta de la Olive Oil Commission of California, OOCC (Comisión del Aceite de Oliva de California), se habría informado de que el patógeno Neofabraea ha sido observado en árboles de las variedades Arbosana y Arbequina.
La enfermedad es similar a la llamada ‘podredumbre de ojo de buey’ que se da en algunas de las manzanas y peras que se cultivan en el noroeste del Pacífico. El patógeno había sido identificado previamente, en 20143, por investigadores de la Universidad de California en Davis (UC Davis), en olivas pertenecientes a dos plantaciones en el Condado de Sonoma, afectando a las variedades Coratina y Picholines.
La nueva región afectada incluye el Valle de Sacramento y el Delta de California, y los síntomas incluyen la defoliación, lesiones en las ramas y manchas en las hojas. El hecho de que en ambos casos se trate de regiones húmedas, así como el fenómeno de El Niño parecen factores que proporcionan entornos favorables para la enfermedad.
“Es nuevo a California y, con seguridad, es alarmante. Apareció de la nada. Esto es algo a lo que, definitivamente, la industria se tiene que preparar para afrontarlo”. declaraba a Olive Oil Times Florent Trouillas, un especialista en fitopatología de las plantas de la Universidad de California en Davis, añadiendo que la investigación sobre el patógeno Neofabraea, enfocada específicamente en las aceitunas para aceite de oliva, se inició la primavera pasada en la zona de San Joaquín, donde ha sido más recurrente: “Es muy grave cuando se te das cuenta de que la enfermedad ha afectado a filas enteras de árboles. Y todavía no hemos visitado ninguna plantación donde se cultiven aceitunas de mesa”, concluía Florent Trouillas.