lunes, 10 de abril de 2017

Algas en la agricultura, la revolución que viene del mar

¿Qué son las algas y para qué se utilizan?, las algas son organismos fotosintetizadores de organización sencilla que viven en el agua o en ambientes muy húmedos. Pertenecen al reino protista y técnicamente, son los organismos autótrofos que realizan la fotosíntesis oxigénica, si excluimos a las plantas (Embriophyta).
La utilización de las algas como fertilizante se remonta al siglo XIX, cuando los habitantes de las costas, recogían las grandes algas pardas arrastradas por la marea y las aportaban en sus terrenos.
Es por ello que desde tiempos inmemoriales se han ido sumando distintas aplicaciones y usos a estos preciados y a la vez grandes desconocidos de la naturaleza.
No solo se utilizan en la agricultura, sino también en el ámbito culinario, cosmético, medicinal e incluso en el ámbito industrial para sintetizar gomas mediante unos compuestos extraídos de las paredes celulares de las algas llamados ficocoloides.

¿Cuáles son los principales usos de las algas en la agricultura del siglo XXI?
1. Bioestimulantes o fertilizantes:
Aunque los extractos de algas no responden exactamente a la definición de fertilizantes, ya que no contienen cantidades significativas de macro y microelementos, si contienen en mayor o menor medida gran parte de los nutrientes básicos en trazas.
Lo sorprendente de las algas, y esto en parte puede ser debido a su hábitat hostil, es la cantidad de polisacáridos complejos que no están presentes en las plantas terrestres.
Las algas pardas contienen polisacáridos tipo laminarinas, fucoidanos y alginatos cuyos extractos pueden inducir la producción de auxinas y citoquininas naturales en las plantas sobre las que se aplican, lo que se ha demostrado mediante bioensayos.
Esas sustancias permiten que los extractos de algas sean unos de los mejores bioestimulantes del mercado para su uso en cultivos de patatas, alcachofas, cítricos, orquídeas y pastos.
Las coralinas, algas rojas calcificadas conocidas como “maërl”, presentan un elevado contenido en carbonatos, y se usan como acondicionantes del suelo y para corregir el pH de suelos ácidos a la vez que aporta numerosos elementos traza; se recoge sobretodo en la Bretaña francesa, Irlanda y Gran Bretaña, desde donde se exporta.
Algunos beneficios que producen los extractos de algas en los cultivos son:
  • Crecimiento vigoroso: Las ramas crecen a lo largo y con aumento de diámetro.
  • Induce la brotación natural: Sin alteraciones en la planta.
  • Notable resistencia a los efectos climáticos: como heladas, fuerte calor, sequedad y en general, mayor resistencia a los ataques de las plagas.
  • Potencia la acción de los fungicidas.
  • Ayuda a superar la crisis del post-transplante.
  • Plantas más fuertes: Las raíces adquieren mayor longitud y ramificación.

2. Nutrición animal:
El aceite de pescado es la fuente principal y más común de ácidos grasos omega-3 EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico). Sin embargo, debido a la disponibilidad limitada, problemas de sostenibilidad, riesgos contaminantes e inconsistencia en su perfil nutricional; además de precios cada vez más altos, algunos acuicultores están optando por utilizar alternativas más baratas y ricas en omega-6 como los aceites de soja, de semilla de algodón y de girasol. Sin embargo, todas estas alternativas son bajos en ácidos grasos Omega-3 EPA y DHA.
Las algas ya son comercializadas como fuentes sostenibles y alternativas a los aceites de
pescado.
Además, desde el punto de vista nutricional han demostrado equivalencia a los aceites vegetales, ya sea por estabilidad y sus niveles nutricionales, además de presentar un mejor perfil de aminoácidos. Sus características permiten su uso como ingrediente de energía en la alimentación animal. El resultado son alimentos enriquecidos (carne, leche y huevos) para el consumo humano.
Los resultados de investigación han demostrado que el uso de microalgas en la dieta de gallinas ponedoras, pollos de engorde, peces y de vacas lecheras, es una forma potencialmente segura y sostenible para la producción de alimentos funcionales enriquecidos con DHA, que contribuyan a responder a las deficiencias de este elemento en la dieta del ser humano.
Una industria con un futuro prometedor
“Actualmente, la industria de las algas tiene una producción anual estimada de 9.000 toneladas de peso seco, convirtiéndola en un sector muy pequeño en comparación con los productos alimenticios convencionales como la soja, con una producción anual de aproximadamente 300 millones de toneladas”, afirma un informe sobre algas publicado por Rabobank.“Se necesita más investigación y desarrollo, más inversión y el compromiso de actores establecidos en el área de alimentos y en la agricultura, a fin de permitir el crecimiento de industria de las algas y para convertirlas en un producto comercializable.
“Si se pueden superar los retos del proceso de producción, estas plantas microscópicas pudieran empezar a jugar un papel importante en el suministro de proteína y aceites omega-3, que de otra forma sólo se encuentran en productos del mar, más adelante en la cadena de suministro”, afirma el informe.

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