lunes, 10 de abril de 2017

Rol del hierro en el cultivo de plantas

El hierro (Fe) se clasifica como un micronutriente, lo que significa que las plantas lo requieren en cantidades menores comparado con los macronutrientes primarios o secundarios. No deje que la clasificación lo confunda, puesto que el hierro es muy importante para la salud y el crecimiento de las plantas. Dentro de los micronutrientes, el hierro se necesita en grandes cantidades y su disponibilidad depende del pH del sustrato. Todos los micronutrientes, excepto el molibdeno, bajan su disponibilidad a medida que el pH del sustrato aumenta; por el contrario, aumentan su disponibilidad a medida que el pH del sustrato disminuye. El valor ideal de pH para los cultivos lo determina principalmente su capacidad para adquirir los micronutrientes.
Función del hierro: El hierro es un constituyente de varias enzimas y algunos pigmentos; ayuda a reducir los nitratos y sulfatos y a la producción de energía dentro de la planta. Aunque el hierro no se usa en la síntesis de la clorofila (el pigmento verde de las hojas), es esencial para su formación. Esto explica porqué la deficiencia de hierro manifiesta clorosis en las hojas nuevas.
Deficiencia de hierro: La deficiencia de hierro se expresa como una clorosis intravenosa en las hojas nuevas (las hojas son amarillas con venas verdes). Para determinar la causa de la deficiencia, primero examine las raíces. Las raíces de la planta que está enferma o estresada por el exceso de riego no absorven los nutrientes de forma eficiente, lo que causa clorosis. Es importante permitir que el sustrato se seque entre riegos para reducir el estrés de la planta y para hacer una aplicación apropiada de un fungicida a saturación cuando las raíces estén enfermas.
Si las raíces están saludables, envíe una muestra del sustrato y de tejido foliar de varias plantas a un laboratorio para su verificación. El pH del sustrato afecta directamente la absorción de hierro por parte de las plantas. Si el pH del sustrato sobrepasa los 6,5, el hierro se hace insoluble, esto dificultando la su adecuada absorción por la planta y resulta en deficiencias. El pH del sustrato se puede reducir acidificando el agua de riego o usando un fertilizante con una acidez potencialmente alta. Puesto que puede tomar algunas semanas corregir el problema, se puede usar el hierro quelado para acelerar el reverdecimiento de las plantas. El agente quelante más efectivo es el hierro-EDDHA. Sin embargo, el hierro-DTPA es casi tan bueno.
Si los análisis muestran que hay deficiencia de hierro en el sustrato y en los tejidos, pero que el pH del sustrato es normal, compruebe la proporción de aplicación del fertilizante. Fertilizar con proporciones bajas de nitrógeno significa que el hierro se está aplicando en proporciones bajas. Aumentar la proporción de aplicación del fertilizante puede resolver el problema. Sin embargo, las calibrachoas, las diascias, las petunias, las escévolas, las bocas de dragón, etc. requieren hierro adicional en niveles superiores a los que suministra la mayoría de los fertilizantes. Por lo tanto, es posible que necesite agregar quelatos de hierro a su programa de fertilización.
Otra razón para someterlo a análisis es revisar los niveles de los otros micronutrientes en el sustrato y en los tejidos. A menudo, los síntomas de deficiencia de manganeso y otros micronutrientes se ven como una deficiencia de hierro. Corregir una deficiencia de hierro no ayudará si existe deficiencia de otro micronutriente.
Toxicidad de hierro: La toxicidad del hierro ocurre debido a un pH bajo en el medio de cultivo o a una aplicación excesiva de hierro. La toxicidad hierro-manganeso, como se conoce normalmente, es más común en los geranios zonales, las caléndulas africanas, los lisianthus, las balsaminas de Nueva Guinea, las pentas u otros cultivos que prefieren que el pH del medio de cultivo sea de 5,8 a 6,6. De nuevo, pida un análisis del sustrato y de los tejidos para confirmar el problema. Si el pH del sustrato es un problema, pero está a menos de media unidad de pH más baja que el valor normal para la planta, alterne las aplicaciones del fertilizante con un fertilizante potencialmente básico (15-0-15, 14-0-14, 13-2-13, etc.) y, si se puede, absténgase de inyectar ácido.
Si el pH del sustrato está más abajo de media unidad del valor normal, remoje con bicarbonato de potasio o con caliza líquida. Con cualquiera de los productos, enjuague el follaje con agua limpia para retirar los residuos y evitar la fitotoxicidad. El bicarbonato de potasio 907 g / 379 litros (2 libras / 100 galones de agua) ajusta rápidamente el pH de un sustrato, pero aporta 933 ppm de potasio y aumenta los niveles de sales solubles en el sustrato. La caliza líquida no aumenta la CE y tiene un poder de permanencia más prolongado, pero toma una semana ajustar completamente el pH. Tenga presente que es abrasiva para los inyectores y requiere que la solución concentrada se agite.
Fuentes de hierro: Unas pocas fuentes de agua suministran hierro suficiente para la mayoría de los cultivos, pero es inusual. Típicamente, el hierro se suministra mediante un fertilizante y la mayoría de las plantas prefiere una proporción constante de aplicación de hierro de 1 ppm. Las plantas tales como: calibrachoas, diascias, petunias, escévolas, bocas de dragón, etc. prefieren proporciones más altas de aplicaciones de hierro, por lo que puede ser mejor darles suplementos de quelatos de hierro según lo sugerido anteriormente.



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